ESPECTACULOS

Jorge Lanata: "El Gobierno nos unió a Clarín y a mí"

Hoy vuelve con PPT en El Trece y asegura que no cree en la eficacia de los medios oficialistas. Los nuevos personajes políticos  y su diferencia con el humor de Tinelli.

Foto:Cedoc

Hay muchas más imitaciones de política que antes, pero eso tiene que ver con que es un año electoral.” dice Jorge Lanata sobre la nueva temporada de Periodismo Para Todos, que arranca hoy pasadas las 22 por El Trece. “Néstor, Máximo, Timerman, Scioli, Michetti, Oyarbide, Donda y Cristina, entre otros”, sostiene Lanata, son parte de los nombres de las imitaciones a cargo de Fátima Florez y de Martín Bilyk. Anula cualquier comparación con el Gran Cuñado tinelliano: “Para mí el sentido del humor es parte de la inteligencia y yo lo uso desde siempre. Si uno ve lo que yo hice en los últimos veinte años, se da cuenta que en un lugar, el comunicarse, comunica con el humor. La diferencia entre Día D y PPT se da en producción. PPT tiene muchísima más producción. Tengo mucho más apoyo del canal, tengo más recursos.” Y respecto de los comentarios despectivos que reflejan una idea de semejanza entre Gran Cuñado y PPT y su Cris TV (entre otros lugares donde habrá imitación) dice “, ¿te afecta?
—¿Millones? Me encantaría.
—Se dice, desde la oposición, que este gobierno es peor que el menemista. ¿Creés que es así?
—No tiene que ver con que sea peor o mejor, hay como un modus operandi de la corrupción que es distinto. En la época de Menem coimeaban, en esta época participan de las empresas. Hay un doble discurso más marcado, porque uno lo que espera de gente que se dice progresista es lo contrario. El shock es mayor. En realidad si vos ves los números, que es lo que realmente queda de un Gobierno cuando se va, la estructura de Argentina ha cambiado muy poco después de diez años (diez años donde más plata se ganó): la plata sigue estando en los mismos tipos. Es cierto quehubo mejoras en la desocupación, en el asistencialismo. Pero son parches para cosas que no se arreglan. El interior sigue siendo feudal. El cambio político, comparado con el menemismo, es casi inexistente.
—¿Le creés a Ibope?
—Yo no laburo con la cucaracha en el oído. No quiero saber en el momento que estoy al aire cuánto mido. No me importa. No me creo distinto al público: si yo me entretengo, el público se entretiene, si yo me aburro, se aburre. Obviamente que apenas termina el programa, lo único que quiero saber es cuánto medimos. Yo tengo que hablar ese idioma para vivir ahí. Claro que me interesa medir, y ojalá midiera más.
—¿Adónde pensás que está yendo la situación del país?
—Acá hay una cosa que está pasando y que creo la gente no se da cuenta: estamos en medio de una crisis muy seria y no le están dando mucha pelota. Creo que estamos frente a un asalto del Poder Ejecutivo al Judicial, y como la gente no entiende un carajo del tema jurídico, es una cosa que están dejando pasar y puede tener consecuencias horribles. Eso por un lado. Y después otra cosa: la instalación total de la confusión entre Estado y Gobierno. Y vos sabés que son dos cosas distintas, y si vos pensás que vos que estás en el Gobierno sos el Estado y que vos conocés, y sos el único que conoce y que tiene razón respecto de los intereses de la gente: entre esto y un Gobierno autoritario, faltan diez minutos. Evidentemente termina en un Gobierno autoritario, si es que ya no lo es hoy.
—En este sentido, ¿creés que podés cambiar las cosas?
—Yo soy periodista porque hay cosas de la realidad que me enojan, o que me conmueven y necesito contarlas. Por una cuestión que tiene que ver conmigo y conmigo mismo. Muchas veces hemos logrado muchas cosas con el periodismo y muchas otras no hemos logrado nada, y muchas veces pensé en dejar la profesión. La misma cantidad de veces, de un lado y del otro. Pero es algo que para mí es incorregible. Yo sigo siendo lo que soy. No tiene que ver con que logre efectos y con lo que hago.  Veo cosas que me indignan y mi obligación es ayudar a que esas cosas cambien. A veces cambian, y a veces, no.

 Sin miedo de perder avisos

Lanata habla de  estar en medios donde hay publicidad, por ejemplo, del Gobierno de la Ciudad: “Yo, en la radio, que somos primeros y estamos tapados de publicidad, no tengo idea de los avisos que tenemos. Ni siquiera escucho la tanda. En Día D llegamos a perder de AT&T 25 mil dólares, por denunciar algo. Si hay que perderlo, lo pierdo”.  Uno de los puntos fuertes de la discusión respecto de la vuelta de PPT es la imitación, ya que más allá de Lanata la idea de similaridades ha creado un antagonismo entre ambas formas de encarar el año electoral. ¿Le molesta o no lo inofensivo políticamente de Gran Cuñado? “¿Molestar? Es probable que sea así” sostiene al respecto de Gran Cuñado. “Pero me parece que la gente no lo percibe así. Es más una impresión de técnicos en comunicación que si ponés un personaje así, lo hacés más querible. No importa eso. Los políticos son creíbles u odiables por lo que hacen. Tampoco es que los medios tenemos tanto poder. Podemos exagerar cosas que están”. Sobre la competencia, dice: “El año pasado nos tiraron con todo. Entregaron sus propios premios Marley, Mirta, Susana... Y aun así, medimos más que ellos. A mí no me asusta competir. Ni siquiera si nos pusieran a Marcelo enfrente.”


Juan Manuel Domínguez