INTERNACIONAL
lo retira de su lista negra

Cuba ya no es un país terrorista para los Estados Unidos

Cayó uno de los últimos vestigios de la Guerra Fría. El Capitolio aceptó que la isla no promueve acciones violentas, siguiendo un pedido del presidente Barack Obama.

Presidentes. Raúl Castro y Barack Obama. Coincidieron en que era esencial el retiro de la lista.
| AFP

Agencias
Washington
“Aunque Estados Unidos tiene preocupaciones significativas y desacuerdos con una amplia serie de políticas y acciones de Cuba, éstos caen fuera del criterio relevante a la rescisión de la designación de Estado patrocinador de terrorismo”. Ayer se marcó un nuevo hito en el descongelamiento de relaciones entre Cuba y los Estados Unidos, al caer el nombre del país socialista del listado de naciones que promueven el terrorismo a nivel internacional.
Todo sucedió exactamente 45 días después que el gobierno de Barack Obama informara al Congreso su intención de hacerlo.
“El plazo de 45 días de notificación al Congreso ha expirado, y el secretario de Estado tomó la decisión final de rescindir la designación de Cuba como Estado Promotor del Terrorismo, que se torna efectiva hoy, 29 de mayo”, informó el vocero del Departamento de Estado, Jeff Rathke.
Desde el histórico anuncio del pasado 17 de diciembre sobre el inicio de un proceso de reaproximación entre La Habana y Washington, la permanencia de Cuba en ese polémico listado se había tornado un obstáculo que era preciso remover para permitir avances mayores.
“Damos la bienvenida al anuncio de hoy realizado por el secretario de Estado, que es un paso más hacia una relación más normal y productiva entre Estados Unidos y el pueblo cubano”, dijo la Casa Blanca el viernes en su blog.
“Durante 55 años tratamos de aislar a Cuba para lograr un cambio”, decía el blog. “Pero al aislar a Cuba desde los Estados Unidos, aislamos a los Estados Unidos del pueblo cubano y, cada vez más, del resto del mundo. A través de este nuevo enfoque, basado en el acercamiento, por fin estamos en condiciones de avanzar en nuestros intereses y, al mismo tiempo, mejorar la vida del pueblo cubano”.

En Cuba. La importancia que los cubanos atribuían al gesto simbólico de retirar al país de esa lista quedó patente hace dos semanas, cuando el presidente Raúl Castro dijo que los dos países podrían restablecer las relaciones después del 29 de mayo.
Cuba había sido incluida en esa lista en 1982, bajo el argumento de que servía de santuario a combatientes de la organización vasca ETA y ofrecía soporte a la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
Pero en los últimos años, el país caribeño cambió su perspectiva sobre la región: la permanencia de Cuba en la nómina se había tornado más y más difícil, ya que el país pasó a ser el principal agente y el escenario de las negociaciones de paz entre las FARC y el gobierno de Colombia.
Aun con el retiro de varios de los principales obstáculos, incluyendo la designación como país que apoya el terrorismo, Washington y La Habana siguen debatiendo el pedido estadounidense de que sus diplomáticos puedan viajar por toda Cuba sin restricciones así como la posibilidad de reunirse con los disidentes. Los cubanos sospechan que Estados Unidos pueda adelantar actividades que consideran desestabilizadoras para su gobierno.
Ambos países dicen que la apertura de las embajadas sería el primer paso en un proceso más amplio de normalización de relaciones. El esfuerzo deberá lidiar con cuestiones más complicadas, como el embargo, que sólo el Congreso estadounidense puede revocar plenamente, o el tema de Guantánamo.