INTERNACIONAL CONVULSION EN MEDIO ORIENTE

El premier iraquí llamó a luchar contra los yihadistas

Al Maliki lanzó una ofensiva contra el Estado Islámico de Irak y el Levante, que controla parte del país. Irán, en alerta.

Foto:Cedoc

afp/ap/ansa Bagdad

El premier iraquí, Nuri Al Maliki, en un discurso cargado de dramatismo, llamó ayer a “todos aquellos en posesión de armas” a combatir a los milicianos yihadistas del Estado Islámico de Irak y el Levante (Isis), que avanzan hacia Bagdad. Tras las palabras del gobernante, los uniformados leales lanzaron una contraofensiva para reconquistar zonas que cayeron en los últimos días en manos de los rebeldes.

“Todos aquellos en posesión de armas deben combatir”, dijo Al Maliki en un discurso televisado a la nación desde Samarra, a 110 kilómetros de la capital, donde se asienta el comando del ejército que organiza la contraofensiva. El primer ministro también se dirigió a las fuerzas paramilitares y tribales aliadas en las zonas de combate. “El país está con ustedes, el gobierno está con ustedes. No hay diferencias entre sunnitas y chiitas, existe sólo Irak”, aseveró, en un llamado de último momento para evitar el derrocamiento de su gobierno. El Ejecutivo es chiita, mientras que las milicias yihadistas son sunnitas.

“Irak nunca será derrotado”, agregó el premier en su mensaje. Al Maliki está en Samarra desde el viernes para discutir la estrategia de combate que desplegará contra el Estado Islámico de Irak y el Levante. Además, el político amenazó con aplicar la pena de muerte a los desertores que no vuelvan a sus unidades, ante la avanzada de los islamistas. En tanto, el comando de las fuerzas armadas iraquíes en Samarra anunció que reconquistó el distrito de Ishaqi, en la provincia de Salahuddin, que había caído recientemente a manos de los milicianos del Isis. El objetivo es retomar el control de Tikrit, ciudad natal del difunto ex presidente Saddam Hussein.

En tanto, la violencia llegó ayer a la capital iraquí, cuando hombres armados atacaron un convoy que transportaba al jefe de la oficina anticorrupción, dejando nueve policías muertos. La emboscada se produjo en una carretera entre Bagdad y Samarra. El alto funcionario iraquí Alaa Jawad resultó ileso en el ataque, cuyos autores no fueron identificados.

Los combates en Irak provocaron la reacción de la región. El gobierno de Irán, también chiita, abrió ayer la puerta a una posible colaboración con los Estados Unidos, su tradicional adversario, para solucionar la crisis en ese país. “Si Estados Unidos interviene contra los grupos terroristas, podemos pensar en una colaboración conjunta, pero hasta ahora por parte de Washington no hubo ninguna acción”, indicó el presidente iraní, Hassan Rohani. Sus declaraciones no suponen necesariamente la última palabra sobre alguna asistencia militar en Irak, ya que en la República Islámica las decisiones militares recaen en el líder supremo del país, el ayatolá Alí Jamenei. Sin embargo, un funcionario iraní, citado por la prensa local, dijo que más de 4.200 personas se alistaron como voluntarios para proteger los santuarios chiitas en Irak. A once años de la invasión norteamericana, el país continúa siendo un polvorín a punto de estallar.


Redacción de Perfil.com


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