INTERNACIONAL
cuatro candidatos en disputa

Francia elige presidente en un clima tenso e incierto bajo la amenaza terrorista

El liberal Macron lidera las encuestas, seguido por Le Pen, Fillon y Mélenchon. La segunda vuelta será el 7 de mayo.

Quien es quien en Francia
Quién es Quién en las elecciones en Francia | AFP

Francia contenía ayer la respiración, en la víspera de la primera vuelta de las presidenciales más impredecibles en décadas, que se celebrarán bajo estrecha vigilancia policial días después del atentado del último jueves. Los comicios se anuncian como los más reñidos de la historia reciente de Francia, con una carrera extremadamente ajustada entre cuatro de los once candidatos y un alto nivel de indecisos entre los 46 millones de franceses habilitados para votar.

El centrista Emmanuel Macron, con 24,5% de intención de voto, y la líder de extrema derecha Marine Le Pen, con 22,5%, encabezan la carrera presidencial, pero el conservador François Fillon y el izquierdista Jean-Luc Mélenchon les pisan los talones. La diferencia entre los cuatro aspirantes es tan corta que la posibilidad da acceder al ballottage del próximo 7 de mayo se encuentra dentro del margen de error de los sondeos.

Durante la campaña, el debate estuvo monopolizado por la crisis económica, la permanencia o no en la Unión Europea (UE), la crisis migratoria y la amenaza del terrorismo, tema que copó la opinión pública en las últimas 72 horas, tras el atentado del jueves en París.

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El tiroteo en los Campos Elíseos, que culminó con un policía muerto y el atacante abatido, hizo saltar todas las alarmas en un país traumatizado por una ola de atentados que dejó 239 muertos desde 2015, cuando se produjo el ataque a la redacción de la revista Charlie Hebdo.

Aunque es difícil medir el impacto de este ataque en los comicios, algunos analistas estiman que podría reducir la brecha en la intención de voto entre los principales candidatos. “Si beneficiara a alguno sería a Marine Le Pen quien ha centrado su campaña en la seguridad, o al ex primer ministro Fillon por su estatura presidencial”, señaló Adélaïde Zulfikarpasic, directora de la compañía de encuestas BVA.

Para evitar incidentes, el gobierno sacó a las calles a 50 mil policías, gendarmes y militares, que custodiarán los centros de votación.

Ruptura. Si las elecciones aparecen como imprevisibles, también lo será la política que aplique el futuro presidente. Todas las ofertas que están sobre la mesa se definen como rupturistas en mayor o menor medida y evitan tener puntos de referencia con el pasado.

Macron apuesta por acabar con los partidos y las prácticas políticas tradicionales, Fillon con las políticas de incremento de la deuda de los últimos años, Le Pen con el sistema en general y Mélenchon con la organización institucional que supone la Quinta República.

La primera víctima será probablemente el bipartidismo que gobierna Francia desde 1965 en una constante alternancia entre la izquierda moderada y la centroderecha.

El hundimiento del Partido Socialista –empujado por la cuestionada presidencia de François Hollande–, sería la principal novedad tras las elecciones, si su candidato, Benoît Hamon, cosecha menos del 10% de los votos, como adelantan los sondeos.

Otra de las víctimas podría ser la Unión Europea (UE), ya que Le Pen adelantó que, en caso de ganar, convocará a un referéndum para dejar el bloque comunitario; mientras que Mélenchon propuso renegociar los tratados de libre comercio de la UE.

Indecisos. Otro elemento que agrega más incertidumbre es el elevado número de indecisos, que alcanzaría a un cuarto del electorado. Al cabo de una campaña que no se pareció a ninguna otra –con la eliminación sorpresa de varios favoritos, entre ellos el ex presidente Nicolas Sarkozy y el ex premier Manuel Valls–, Macron es la esperanza del establishment y de los moderados, Le Pen y Mélenchon seducen a los electores anti- sistemas de derecha e izquierda, respectivamente, y Fillon, salpicado por el escándalo de los empleos ficticios –ñoquis a la francesa–, se presenta como una alternativa conservadora a Macron y Le Pen.

Los cuatro principales candidatos llegan  a los comicios codo a codo en los sondeos, en los que nadie confía plenamente.