POLITICA

Cortes de luz y amenazas a compañías energéticas, la nueva crisis K

Desde los cortes programados hasta la advertencia de estatización, todo lo que se dijo en una semana a oscuras.

Capitanich y De Vido intentan deslindar responsabilidades.
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La llegada del calor del último fin de semana vino acompañada de un visitante ilustre de cada jornada que supera los 32º C. La interrupción del suministro eléctrico se hizo sentir en casi toda la Ciudad de Buenos Aires y buena parte del Gran Buenos Aires, donde los perjuicios son difíciles de dimensionar: mercadería perdida, comida desechada, golpes de calor, artefactos eléctricos quemados, edificios sin agua, calles a oscuras y congestionamientos de tránsito.

Las manzanas a oscuras y las demoras en las reconexiones se extendieron por horas, con algunas claras excepciones, como las de los afortunados vecinos del juez federal Norberto Oyharbide o del secretario general de la Presidencia, Oscar Parrilli, quienes contaron con grupos electrógenos apostados en las manzanas en las que se ubican sus viviendas, en medio de la oscuridad general. 

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Las primeras repercusiones parecieron centrarse en hallar un culpable que no fuera el Gobierno nacional. Los dardos pretendieron ser redireccionados hacia las empresas prestadoras del servicio, Edesur y Edenor, como si estas compañías no fuesen controladas por el Ente Nacional Regulador de la Electricidad y la Secretaría de Energía, ambas bajo la órbita del Ministerio del siempre presente Julio De Vido. El titular de Planificación Federal y Infraestructura sólo pudo prometer que este verano habrá más cortes de luz. 

El jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, sugirió públicamente la interrupción programada y rotativa del suministro eléctrico "tal como se aplicó durante el gobierno del presidente Alfonsín". La opinión del chaqueño no debe haber caído muy bien entre el Gabinete nacional: tan sólo 24 horas después, Capitanich reconoció que "una equivocación" hablar de cortes programados. 

Fue tan rotundo el cambio de opinión del jefe de Gabinete que, luego de reunirse con directivos de Edesur y Edenor, brindó una conferencia de prensa en la cual afirmó que "hay responsables son las dos empresas que tienen que hacer la prestación del servicio". Luego, indicó que, si las empresas no son capaces de brindar el servicio "el Estado nacional está dispuesto a hacerlo en forma directa".

A De Vido le cayó en gracia la idea. "Así como hicimos con Aerolíneas Argentinas, el Correo, AYSA e YPF, no nos va a temblar el pulso para tomar las decisiones que correspondan si las empresas Edenor y Edesur no cumplen con la restitución del suministro eléctrico en forma inmediata", advirtió ayer. Mientras el funcionario brindaba estas declaraciones en San Pablo, en su Ministerio estaban sin suministro eléctrico. Horas después, en pleno debate por el ascenso del ahora Teniente General César Milani, el Senado también se quedó sin energía. 

Esta mañana, la vocera de Edesur, Alejandra Martínez, aseguró que los montos de las tarifas del servicio eléctrico de la ciudad de Buenos Aires y del conurbano bonaerense hacen “muy difícil que se pueda prestar un servicio de calidad". De Vido interpretó esta declaración como una claudicación. "A confesión de parte, relevo de prueba", indicó el ministro que tiene a cargo las decisiones sobre la infraestructura nacional, para luego señalar que "si no pueden prestar el servicio, el camino es el que indicó el Jefe de Gabinete de Ministros", en referencia a una eventual estatización. 

"Relacionar la calidad del servicio con las tarifas es un planteo inadmisible y extorsivo", clamó De Vido. En tal sentido, afirmó que Edenor y Edesur deben brindar el servicio "más allá de cualquier otra circunstancia porque para eso están cargo de un servicio público". 

Por otra parte, el jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Mauricio Macri, fustigó al Ejecutivo nacional por la crisis eléctrica. Hoy el PRO presentó en la Legislatura porteña un proyecto de ley para que cada edificio de más de seis pisos tenga la obligación de contar con un generador eléctrico que garantice el uso de ascensores y de las bombas de agua. Según la idea de Macri, la adquisición de dichos equipos sería financiada con créditos blandos del Banco Ciudad: la solución sería pagada por los mismos damnificados. 

Mientras tanto, los usuarios esclavos de un servicio eléctrico colapsado, ven preocupados el pronóstico, que asegura que las temperaturas de las próximas semanas serán aún superiores a la que finaliza, en la que el jefe de Gabinete de la Nación afirmó que el servicio eléctrico sólo resiste hasta los 32 grados.