POLITICA

La feroz pelea entre Lidia Papaleo y Jacobo Timerman

Aunque fue Héctor Timerman quien acercó a los Papaleo al Gobierno para el caso Papel Prensa, en 1976 a las familias las separaba una amenaza imperdonable.

Los Papaleo y los Timerman. Hoy, juntos; ayer, enfrentados.
| Cedoc

El canciller Héctor Timerman fue el lazarillo que guió a los hermanos Papaleo hasta Olivos para convertirlos en los testigos clave de las denuncias kirchneristas contra Clarín y La Nación por Papel Prensa.

Lidia Papaleo, viuda del dueño mayoritario de la empresa, denuncia hoy a esos medios de supuestas maniobras irregulares para quedarse con Papel Prensa, versión que defiende con uñas y dientes el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner.

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Pero las relaciones entre los Timerman y la viuda de David Graiver no siempre fueron tan cordiales, informa esta semana la revista Noticias. Las fuertes diferencias que en el pasado mantuvo Lidia Papaleo con los Timerman revelan que, en esto de descubrir fantasmas, la historia oficial del kirchnerismo se puede encontrar con los propios, con hechos y personajes hoy incómodos para el relato K de lo que habría sido aquella década.

En su libro Timerman, Graciela Mochkofksky reconstruye el tenso encuentro que Jacobo, padre del actual Canciller, tuvo con Lidia en octubre de 1976 en el bar del Hotel Alvear.

El director de La Opinión quería quedarse con las acciones que habían pertenecido a Graiver y amenazó a la viuda. Le dijo que podía terminar como Marcos Satanovsky, el abogado que fue asesinado en los años '50 por un sector de la "Revolución Libertadora" mientras se libraba la batalla por las acciones del diario La Razón. Lidia dice recordar ese día, lo mismo que su hermano.

Una mañana de diciembre del 2007, Osvaldo Papaleo no aguantó más y fue a revisar el archivo de la Legislatura porteña. No podía creer que el director de La Tarde hubiera sido designado por Cristina Fernández como embajador en los Estados Unidos. Pidió la colección del vespertino y empezó a leer. Ahí estaba todo. Papaleo, todavía un ácido antikirchnerista, fotocopió todas las tapas del diario procesista. Aún las conserva en un cajón de su productora cinematográfica. "Es una vergüenza para el país", decía con real indignación.

Hoy, sin embargo, los Papaleo apoyan la avanzada de Cristina y Timerman sobre Papel Prensa, incluso pese a las versiones contrapuestas de Isidoro Graiver ysu hija María Sol.