POLITICA
tras las declaraciones presidenciales

Reconocen preocupación por diciembre

<p>Por Mariano Confalonieri</p> <p>Desde el Gobierno cruzaron a Barrionuevo, quien había hablado de &ldquo;estallido&rdquo;. Buscan enfrentar la situación con incentivos al consumo y acuerdos que eviten despidos.</p>

Conferencia. El jefe de Gabinete pidió que la Justicia cite al jefe de los gastronómicos.
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El Gobierno reconoció en los últimos dos días que le preocupa un posible “estallido” social en diciembre o incluso en los meses previos. Cristina Kirchner acusó al sindicalista gastronómico Luis Barrionuevo –ligado al candidato presidencial Sergio Massa– de fomentar el caos y de estar preparando una “matiné” para octubre o noviembre. El secretario de Seguridad, Sergio Berni, admitió que el Gobierno es consciente de que todos los fines de año hay problemas que “mágicamente el 23 de diciembre se cortan y no aparecen nunca más”.
Hay funcionarios de la Casa Rosada que aceptan que, más allá de los presuntos instigadores, el temor a que la situación social se desmadre en el último trimestre existe. Así lo anticipó PERFIL en su edición del 30 de agosto. A fines de noviembre del año pasado se alzaron las fuerzas policiales de varias provincias por un reclamo salarial y hubo saqueos en distintos distritos del país. Los gremios opositores, entre ellos el de Barrionuevo, están preparando para octubre o noviembre de este año una medida de fuerza, que podría ser un paro de 48 horas. Barrionuevo negó que esté fomentando el caos. “Cuando habla de la matiné se estaría refiriendo, en realidad, al paro de 48 horas o a otras medidas de fuerza que el sindicalismo prepara para octubre o noviembre porque la situación está malísima”, dijo.
“Lo que yo dije es justamente lo que dijo la Presidenta: que si la inflación llegaba al 25, volábamos por los aires. Lo que yo dije es que la presidenta misma habló del 25% de inflación, estamos llegando al 40, entonces digo: ¿qué es lo que va a pasar?”, se preguntó.
CFK prepara medidas anticíclicas para calentar la economía y amortiguar la situación de recesión. Los despidos son una preocupación creciente en la Casa de Gobierno y la intervención del Ministerio de Trabajo se ha convertido en una herramienta para evitar que las suspensiones se conviertan en despidos, aunque no siempre se logra. La Casa Rosada festejó el anuncio de Volkswagen de reincorporar a todos los trabajadores echados y no efectuar ninguna suspensión hasta fin de 2014 al menos. Pero la industria automotriz atraviesa una situación compleja con empleados que se quedan sin trabajo y con paralización de la producción. Otros sectores industriales también pasan por un mal momento.
El jueves la jefa de Estado lanzó el plan Ahora 12 para que se puedan comprar electrodomésticos y bienes de consumo en doce cuotas sin interés. También se ha aumentado la Asignación Universal por Hijo, se empezó a sentir el aumento de la segunda cuota de la jubilación y de la paritaria de los gremios, y está previsto reforzar los planes sociales.
“La potencial conflictividad está atada a la tasa de inflación, que es del 40% anual, y a una economía que puede caer tres puntos este año. Con desocupación en el sector privado y un impacto en la recaudación”, diagnosticó en diálogo con este diario, el 30 de agosto, el especialista en economía Nadin Argañaraz, de la consultora Iaraf.
Ayer, el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, pidió a la oposición que repudie los dichos de Barrionuevo, que aventuraba un “estallido social”. “Constituye un delito de acción pública: un fiscal de Estado debe propiciar, a través de estas declaraciones, una indagación respecto a estos dichos”, afirmó.