POLITICA
Exclusivo, a 4 años del escándalo

Video | Un extrabajador de Sueños Compartidos le reclama a Hebe por salarios adeudados

<strong>Por Luis Gasulla</strong> | Luis Aranda mantiene un litigio desde 2011. Bonafini le había contestado: <strong>"Anda a cobrarle a Schoklender".</strong>

La titular de Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini.
| Dyn

Luis Aranda es uno de los 4 trabajadores que se enfrentó en Plaza de Mayo con Hebe de Bonafini el 14 de julio del 2011. Durante la tradicional marcha frente a la Pirámide de Mayo, el ex trabajador de Sueños Compartidos le reclamó por los salarios adeudados, las cargas sociales impagas pues "tenía hambre". "Anda a cobrarle a Schoklender", fue la respuesta de Bonafini que recorrió el mundo. 

Pasaron cuatro años y Aranda aún sigue esperando respuestas de la justicia y de la Fundación que manejó el plan de viviendas más grande y costoso de la "década ganada". Sueños Compartidos es un recuerdo pero Aranda insiste: "Jamás me pagaron un peso, presentamos todos los papeles a la justicia y a muchos los arreglaron por 10 mil mangos". El extrabajador se desempeñó durante 3 años en el obrador de Castañares como personal de mantenimiento. En la entrevista que le brindó a Perfil.com, insiste en su reclamo y recuerda los aprietes que sufrió al regresar al barrio, una villa que rodea al Elefante Blanco en Villa Lugano, al caer la noche del 14 de julio del 2011.

Asegura que hoy lo respetan en el barrio y que la gente aún recuerda al hombre que enfrentó a Bonafini. Schoklender sólo volvió una vez a Ciudad Oculta y se reunió con un puntero de la zona. Los trabajadores aún esperan respuestas. Más de 100 personas insisten en la justicia por el pago que jamás se realizó.

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Aranda recuerda que, días antes de su visita a la Plaza, habían cortado la General Paz junto a cientos de compañeros. El 12 de julio del 2011 se lo vio en uno de los balcones de los monoblocks de Castañares (la obra más majestuosa e inconclusa de Sueños Compartidos) a Fernando Pocino -hombre fuerte de la Secretaria de Inteligencia- junto con Rubén "Pocho" Brizuela, puntero de la zona. Schoklender decía que Pocino le había pedido que se vaya del país pero el ex hijo putativo de Bonafini se quedó. Esa tarde, los servicios de inteligencia trabajaron para un organismo de derechos humanos para señalar gente. Fue la prueba cabal de que el espionaje interno existe. 

Dos días después, Aranda apareció en la Plaza junto con tres compañeros. Fue un tenso cruce con el flamante prensero de Hebe, Gonzalo Seoane, colocado en el cargo por Aníbal Fernández, ministro que asesoraba a la Madre en cuestiones jurídicas. Fue el artífice de que la Fundación se presentase como querellante en la investigación inconclusa que llevaba a cabo el polémico Norberto Oyarbide. 

"Usted dice Sergio Schoklender pero... ¿qué  dice acá? Dice Fundación Madres de Plaza de Mayo" fue la respuesta de Aranda a Bonafini cuando lo mandó a reclamarle con el hombre que había manejado más de 1200 millones de pesos. El reclamo llegó a la CNN. Nada volvió a ser igual para Aranda. Nada excepto la deuda que la Fundación mantiene con él desde hace cuatro años.

(*) Especial para Perfil.com. En Twitter: @luisgasulla