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Paradise Papers: el "buitre" Paul Singer, un donante de la campaña de Trump, está vinculado a las offshore

Republicanos y demócratas, los principales aportantes de ambos lados están en la mira judicial tras el escándalo que filtró millones de documentos radicados en paraísos fiscales.

Los Paradise Papers vuelven a salpicar a Donald Trump (derecha): uno de los aportantes de la campaña en su contra es el
Los Paradise Papers vuelven a salpicar a Donald Trump (derecha): uno de los aportantes de la campaña en su contra es el Foto:Cedoc.

En medio de una filtración de documentos de sociedades offshore, aparecieron nombres de los donantes más importantes en la campaña política de Estados Unidos, tanto republicanos como demócratas. En la lista figuran los principales aportantes del presidente Donald Trump, junto a otros republicanos anti-Trump, entre los que se destaca la presencia del recordado bonista "buitre" Paul Singer.

Los documentos fueron obtenidos por el diario alemán Süddeutsche Zeitung y compartidos por Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ), el cual integra Perfil. En dicha investigación, registraron una lista de empresarios aportantes de Trump que canalizaron en conjunto cerca de 60 millones de dólares a organizaciones que apoyaron su campaña. Entre ellos están el magnate de los casinos Sheldon Adelson, el propietario del resort Steve Wynn, los administradores de fondos de cobertura Robert Mercer y Paul Singer y los inversionistas de capital privado Tom Barrack, Stephen Schwarzman y Carl Icahn.

Por otro lado, el magnate bancario republicano Warren Stephens es otro que quedó en la mira: los registros financieros revelaron que usó un conjunto de fondos fiduciarios familiares para comprar una alta participación de la compañía de préstamos Integrity Advance, empresa denunciada por la Oficina para la Protección Financiera del Consumidor por mentir sobre los intereses de los préstamos y extraer dinero de las cuentas bancarias de sus clientes.

Voceros del magnate dijeron que no daría declaraciones al respecto al ICIJ. En los últimos años, Warren Stephens ha sido un donante político cada vez más generoso. Durante el último ciclo de elecciones federales, Stephens dio más de 13 millones de dólares a grupos y candidatos conservadores, lo que le convirtió en el octavo benefactor republicano más grande durante la campaña. Stephens se opuso a Trump en la campaña presidencial, y donó millones de dólares a grupos anti-Trump.

No obstante, no son sólo republicanos los aportantes en la mira: la demócrata Penny Pritzker es investigada por irregularidades en las normas federales de ética para limitar la participación de políticos en asuntos gubernamentales. La donante había prometido desvincularse de casi 200 sociedades cuando fue asignada como Secretaria de Comercio del entonces presidente Barack Obama, en 2013. Pero los archivos del ICIJ revelan que hubo transferencias de activos de Pritzker hacia una compañía de propiedad del fondo fiduciario de sus hijos. Los documentos muestran que la empresa tiene la misma dirección postal en Chicago que la empresa de gestión de inversiones de Pritzker.

Según Lawrence Noble, director de ética en el Campaign Legal Center, los registros públicos indican que uno de sus hijos tenía menos de 21 años cuando se transfirieron los activos, lo que significa que estos aún podían ser atribuibles a la propia Pritzker. "En circunstancias normales, si uno de los beneficiarios es menor de 21 años y aún es un hijo dependiente, no cumple con el estándar de desinversión de activos", dijo Noble.

Desde la prensa de Pritzker no hubo respuesta a los varios intentos del consorcio por comunicarse en busca de una explicación.  

Otro de los investigados demócratas en cuestión es el megadonante demócrata George Soros, que utilizó al estudio de abogados Appleby para organizar un entramado offshore. Un documento detalla la compleja estructura de propiedad de una compañía llamada S Re Ltd que estuvo involucrada en reaseguros, o seguros para aseguradoras. La estructura, según se puede ver en un gráfico existente en los archivos, incluye entidades basadas en los paraísos fiscales de Bermuda y las Islas Vírgenes Británicas.

Un vocero de Soros, quien paradójicamente donó dinero a ICIJ y a otras agencias periodísticas a través de su organización benéfica Open Society Foundations, no quiso hacer ningún comentario al respecto.

La filtración conocida como Paradise Papers disparó las preocupaciones acerca de la forma en que el sistema global de paraísos fiscales ayuda a los ricos y poderosos a realizar operaciones que, a pesar de ser legales, les brindan ventajas que no están disponibles para el ciudadano promedio.