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Juan Grabois y los trabajadores de la economía popular

El dirigente social cuenta cómo nació en el 2002 el Movimiento de Trabajadores Excluidos.

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Juan Grabois
Juan Grabois Foto:Facundo Iglesias

#PeriodismoPuro es un nuevo formato de entrevistas exclusivas con el toque distintivo de Perfil. Mano a mano con las figuras políticas que marcan el rumbo de la actualidad argentina, Fontevecchia llega a fondo, desmenuzando argumentos y logrando exponer cómo piensan los mayores actores del plano del poder. Todas las semanas en perfil.com/PeriodismoPuro.
 

- A ver, sintetizanos cómo se fue construyendo esto. O sea, vos comenzás en el 2002, tenés ahí tu bautismo de fuego podríamos decir.

- Sí.

- Te despierta o te confirma un interés de actuar socialmente.

- Sí.

- ¿Y cómo llegamos a hoy, haceme un paralelo, no solo de tu vida sino de la CTEP?

- Mirá, se funda en el 2002 el Movimiento de Trabajadores Excluidos.

- Cuando se funda, vos sos artífice.

-  Yo soy parte de la fundación.

- Pero en tu sos parte, digo, para comprender mejor la historia, sos artífice, sos parte... Actor principal.

- Sí, uno, con varios cartoneros como Sánchez que es el que está en la foto ahí con el Papa y la Eri Morocha de Villa Carassa y bueno, un montón que siguen estando, que eran los que laburaban en esa zona y al mismo tiempo había un montón de otros movimientos. Estaban los movimientos de trabajadores desocupados, el movimiento de empresas recuperadas, todo lo que se conoció como movimiento piquetero, un montón de cooperativas sueltas, el Movimiento Nacional Campesino Indígena, todos esos no nos conocíamos y después nos fuimos conociendo y lo que pasaba es que los intereses del sector social quedaban subordinados a la agenda ideológica de cada grupito. Entonces en el año 2010, ya con en el MT con un volumen fuerte, lo conozco a Emilio Pérsico, que en ese momento era funcionario del gobierno y lo conozco en un conflicto con el gobierno y yo en esa época tenía una visión mucho más negativa de la que tengo ahora de lo que fue ese gobierno. O sea, en general...

- Supongo que Pérsico también.

- No, Pérsico al revés, o sea, a ver, Pérsico era funcionario del gobierno.

- Por eso digo, supongo que hoy debe tener una visión distinta.

- Hoy tiene una visión distinta.

- Por eso.

- Pero en el otro sentido por ahí, yo por ahí moderé más mi visión, porque para mí (el kirchnerismo) era casi el enemigo. La verdad que hoy no pienso igual, no me parece que...

- O sea, vos fuiste viendo mejor al kirchnerismo con el paso de los años.

-Con el paso de los últimos año y medio. Por ejemplo me di cuenta del valor que tenía que la bajada de línea oficial no fuera que hay que meter presos a los pibes, porque eso que se dice desde una super estructura, cuando baja a los cuadros intermedios del Estado, en un municipio o en la policía local se transforma en un nivel de brutalidad que esta gente no tiene ni la más remota idea de que existe en el país y cuando se los decís piensan que les estás mintiendo y que estás exagerando, salvo alguno que otro que más o menos entiende. Pero en general no dimensionan el daño que hacen sus palabras.

- Macri te hace reconciliar con el kirchnerismo.

- Me hace tener una visión distinta de la que tenía antes.

- Más reconciliadora.

- Valorando algunas cosas, 

- A ver, hagamos una... Vos votaste por primera vez ahí en el 2003 intuyo.

- Mi voto era el famoso voto del que se vayan todos, voto en blanco, anulo, no voto.

- ¿Y cuándo votaste por primera vez a alguien, en una legislativa, en una...? Vos estabas acá en la Ciudad de Buenos Aires.

- Yo no te puedo contar mucho eso porque como acá hay muchos grupos distintos y yo tengo un rol un poco de articulación, si yo digo a quién voto me peleo con el de al lado, pero siempre voté a dirigentes jóvenes, sin trayectoria en la política tradicional.

- O sea, nunca ganaste una elección.

- No. (Risas) Nunca pasé el 5%. Pero lo que te quería decir es, no sé si la palabra es reconciliar pero empecé a valorar cosas que antes me parecían que había un doble discurso, que había una hipocresía, que se llenaban la boca hablando de los derechos humanos, de los derechos humanos y lo que yo veía en la realidad era otra cosa y después me di cuenta de eso que no sé la frase quién dice que la hipocresía a veces es un favor que el vicio le hace a la virtud. Entonces cuando hay desfachatez en los planteos, cuando los planteos se hacen brutalmente, el daño que se hace, hasta simbólico, que después se transforma en un daño material y práctico que yo lo veo todos los días, es muy grande.

- Te diría que en ese punto uno podría tomar una consideración de tono general que es toda virtud en exceso se convierte en defecto. Entonces hay un punto donde la cortesía es una virtud y si pasa a hipocresía empieza a un problema. 

- Es cierto, bueno...