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Peña: "Mi madre nunca heredó nada de supermercados La Anónima"

El jefe de Gabinete explica su procedencia familiar en una nueva edición de #PeriodismoPuro. Además ubica a Cambiemos en el espectro político.

Marcos Peña, jefe de gabinete de la nación.
Marcos Peña, jefe de gabinete de la nación. Foto:PERFIL

#PeriodismoPuro es un nuevo formato de entrevistas exclusivas con el toque distintivo de Perfil. Mano a mano con las figuras políticas que marcan el rumbo de la actualidad argentina, Fontevecchia llega a fondo, desmenuzando argumentos y logrando exponer cómo piensan los mayores actores del plano del poder. Todas las semanas en perfil.com/PeriodismoPuro.

— Verbitsky siempre escribe tu nombre y tu apellido también con el apellido materno, Peña Brown. ¿Podrías explicarnos cómo es el árbol genealógico de tu parte Braun? 

— Cómo no. Uno de mis ocho bisabuelos, Mauricio Braun, fue un inmigrante judío, ruso, que llegó a fin del siglo XIX a Ushuaia, a Punta Arenas, perdón, y a los ocho o siete años y allí empezó, a medida que creció, a emprender con el asunto de las ovejas y se casó con mi bisabuela de ese lado, Menéndez, que era la hija del supermercadista del pueblo. Era un paraje en 1870, 1880, y empezaron a trabajar el tema de toda esa zona, desarrollando la producción de ovejas, centralmente de lana, tuvieron a su vez diez hijos, que cada uno de ellos tuvo diez hijos, y entre los cuales está mi madre, que es la novena del octavo hijo de Mauricio Braun. Y, obviamente en esa historia familiar, que generó siempre mucha polémica en torno a cómo fue esa ocupación de la Patagonia, cómo fue esa acción de pionero que en ese momento ocurrió, y, con, no sé cuántos son, cientos y cientos de descendientes, hay de todo en esa familia, pero supongo que Verbitsky lo hace, pensando que con eso busca una etiqueta, agregar una etiqueta, la cual no tengo ningún problema, porque, como siempre digo, soy orgulloso hijo de mi madre y también de mi abuelo científico. 

— Exactamente. Vos mencionaste tu bisabuelo. 

— Sí. 

— Que es el fundador de los supermercados La Anónima

— Entre muchas otras cosas, sí, sí. 

— Entre muchas otras cosas. Y tu madre, le quedó, aunque sean diez de diez, si entiendo bien, se divide en diez y diez. ¿Le quedó de herencia acciones de La Anónima? 

— No, mirá, el tema fue que la... entre los hijos de Mauricio Braun, está Eduardo Braun, que es mi abuelo, que se dedicó a la ciencia básicamente y murió muy joven, era discípulo de Leloir... 

— Houssay. 

— Houssay y trabajaba junto a Leloir y juntos fundaron gran parte de la ciencia aplicada de la Argentina, pero murió cuando mi madre tenía 15, 16 años en un accidente de avión, en Austral. 

— El primero de Austral tengo entendido. 

— Exactamente, en Mar del Plata. Con lo cual, en realidad, una de las ramas de esos diez, se quedó con lo que era la parte de supermercado y banco, porque es también el Banco Galicia, y, que era, en ese momento, no evidentemente la más importante de las ramas. Y fue una de las ramas que le fue mejor, porque consolidó esa parte del negocio, la rama mía, fue una rama que se dedicó más a... 

— A lo intelectual y a lo científico. 

— A lo intelectual científico, y no, de La Anónima nunca tuvo... De La Anónima tuvo de la parte de campos, pero la vendió hace como 25 años, 20 años, porque La Anónima tenía una parte de campos y una parte de... creo, y una parte de supermercados. Pero supermercados no, mi familia nunca tuvo, ni mi abuelo ni mi... O, mi abuelo por ahí cuando era más joven. 

— Entonces, a ver si te parece para repasar por lo menos aquellos que son más célebres. Es tu tío Federico Braun el que es propietario, o presidente o accionista mayoritario de La Anónima. 

— Es primo hermano de mi madre. 

— Primo hermano de tu madre, o sea, tu tío. 

— Tío segundo, sí. 

— Tío segundo. 

— Es una concepción amplia. 

— Luego, el que es Secretario de Comercio y sobrino de Federico Braun, que también tuvo alguna actividad empresaria, que en era socio de Cheese, es primo segundo tuyo. 

— Primo segundo mío. 

— Primo segundo tuyo. 

— Sí, uno de los... 

— Y quien representa a la parte familiar en el Banco Galicia, Tomás Braun, ¿es primo también? 

— Primo segundo, también, son todos descendientes de la rama que se dedicó a... creo que son los Braun Seeber, que se dedicaron a lo que era la parte de banco y supermercado. 

 — ¿Cuántos primos tenés, entre primos primeros y primos segundos? 

 — Primos segundos, cientos, no conozco a la gran mayoría de hecho, cientos, es una familia muy, muy grande, y primos hermanos, unos 40, 30 más o menos. Pero somos muchísimos, la verdad que somos muchísimos, con distintos perfiles, distintas acciones. De hecho, el padre de Mike Braun, se dedicaba a la política en el peronismo de izquierda en ese momento, no sé si Montoneros o algo estaba vinculado a eso. O sea, hay de todo, historias como esas familias que tienen esa historia a lo largo del siglo, muy grande y diversa, son una familia muy grande. 

— O sea, el libro este: "Primos Macri, el retorno de la merito aristocracia", el que se da nombre de todos los Braun y todas las personas asociadas a la familia... Familias asociadas a la familia Braun, lo que en realidad construye es una trama familiar que es muy distante a las personas que vos conocés. 

— Sí, hay algunos que conozco bien, hay algunos que no conozco, nunca he conocido. Me parece que el intento de construir la tesis de que hay una visión de una aristocracia oligarca en Argentina, no resiste a la historia argentina en general, y no resiste tampoco esa tesis la propia acción. Muchos se enojan después cuando dicen: "pero cómo, si es de la poderosa familia Braun, su patrimonio es exiguo. Bueno, porque en realidad no quiere decir nada un apellido hoy en día, en la Argentina de hoy. No creo que indique ni conducta ni comportamiento, ni a favor ni en contra. Yo no tengo ningún problema en mi apellido materno, pero es una de las ramas que componen mi familia, y son historias distintas y por eso rechazamos muchas veces esa tesis, Así, lo planteé en la Cámara de Diputados una vez. 

— Decime, Marcos, tu tío y recientemente fallecido el padre Rafael Braun, fue filósofo, rector de la universidad de Siena, director de la revista Criterio. Yo lo conocí como miembro de la Academia Nacional de Periodismo, que era hermano de tu mamá. 

— Exactamente, sí. 

— Hermano de tu mamá. 

— Sí, y los presentó a mis padres, además, porque estudió en Lovaina con mi padre, ahí se conocieron mi padre y él, cuando volvieron de Europa, le presentó a su hermana, mi madre, en ese momento. 

— ¿En alguna etapa de tu vida fue mentor o fue inspirador? 

— Bueno, siempre fue una referencia humana e intelectual para todos nosotros, una persona que queríamos mucho, una persona muy generosa, muy inquieta intelectualmente, pero también muy cálida humanamente y fue alguien que siempre, en un momento de nuestra vida, a todos nosotros nos ayudó mucho, como a mucha gente, creo que fue una persona muy generosa en ese sentido. 

 — A veces le hacen críticas, o se hicieron críticas, reprochándole no haber sido lo suficientemente crítico da la dictadura. ¿En algún momento te comentó si eran injustas, si lo había sido y no fue comprendido? Es un tema que... 

— la verdad que nunca hablamos mucho del tema. No, la verdad que nunca hablamos mucho del tema, y, de hecho, ya hace unos años, que ya estaba un poco enfermo, entonces tenía un tema, una enfermedad, pero... 

— ¿Él es de los Braun del lado epistémico digamos, la parte de los médicos, la parte de los filósofos? 

— Bueno, toda esa rama Braun Cantilo, que en realidad también mi bisabuelo, de esa rama, fue muy cercano a Irigoyen y fue gobernador de provincia de Buenos Aires, intendentes de Buenos Aires y demás. 

— Eso es por tu madre. 

— Claro, sí, exactamente, mi madre es Braun Cantilo. 

 — Exacto. 

— Entonces tengo de un lado un bisabuelo como Mauricio Braun.... 

— Por eso decía, de un lado Braun y del otro lado Cantilo. 

— Cantilo, entonces la política, la intelectualidad, el pensamiento de lo religiosos, también Csiempre estaba muy marcado en esa rama, que de las diez ramas, era una de las ramas más intelectuales de los Braun. 

— No, además tiene lógica, porque no todo el mundo... Es poca la gente que ha venido a fines del siglo XIX a la Argentina. Entonces, simplemente por una cuestión cuantitativa, la cantidad de descendientes, es mucho mayor que quienes inmigraron 50 años después. 

— Totalmente, pero al mismo tiempo, yo siento que fue una familia, y sobre todo la familia más cercana, mis tíos y mi abuela, con mi abuelo que murió de joven, fue siempre en un clima muy humanista, muy de compromiso con las ideas y con lo público. Creo centralmente buenas personas tratando de impactar sobre su comunidad. Siempre estaba ese clima, por ahí... Y en general, la familia Braun creo que tiene un montón de valores en ese sentido super positivos que no indica, de vuelta, que en una familia tan grande, puede haber gente que haga las cosas mal, o que por ahí a lo largo de nuestra historia también, la historia de autoritarismo, democracia, de distintas etapas, seguramente en la genealogía de una familia que ha tenido mucha clase dirigente, tengas distintas historias, pero en general, en términos de lo que yo viví, por lo menos, siempre los valores, siempre estuvieron muy presentes. 

— De hecho, tu suegro, en el último reportaje que te hice, mencionaste que era... o por lo menos simpatizaba con el kirchnerismo. ¿Votó este año a Cambiemos, lo lograste o...? 

— La verdad que ni hablamos de las elecciones. Este año nos llevamos bárbaro hablando de nuestros nietos, de mis nietos... mis hijos, sus nietos y encontrando esa convivencia... 

— Nadie le va a creer eso. 

— Es verdad y creo que tiene que ver con algo también que pasa en este momento en la Argentina, de aprender a respetar las diferentes visiones... 

— No, sí, me refería simplemente saber por quién voto. 

— No, te juro que no... Es absolutamente cierto, al día de hoy no hablamos de las elecciones con ella. 

— Y tu mujer, Luciana Mantero, madre de tus dos hijos, de Lucas de diez y Joaquín de cuatro... 

— Exactamente. 

— ¿Es más progresista? ¿Viene de una familia con una mirada más cercana a lo que normalmente en Argentina se llama progresismo? 

 — Bueno, viene de una familia, sí, que viene muy de esa tradición, nos sentimos muy cómodos pensando los dos bastantes cosas parecidas, cada uno de su perspectiva y de su experiencia de trabajo también. Creo que ya, hace 16 años que estamos juntos, hemos logrado... 

— Amalgamarse. 

— Amalgamarnos en un pensamiento que nos represente a los dos. En parte, y creo que lo lindo es que viviendo historias familiares distintas, hay mil cruces de historias, de ideas, de inquietudes. Que, de vuelta, vuelvo a la esencia de las intenciones. De gente que tenga buena intención y quiere hacer cosas buenas, que valore lo intelectual y lo político como un valor, o, gente que por ahí tiene otras inquietudes. 

— Vos tenés cuatro hermanos Varones, el mayor Ignacio, es asesor en el ministerio de Innovación de la ciudad, el menor, Andrés es arquitecto, sub secretario de desarrollo institucional productivo de la nación. Y tus otros dos hermanos, Tomás y Julián, ¿a qué se dican? 

— Bueno, en realidad Ignacio se dedica a varias cosas, entre las cuáles ayuda, él es un obsesivo y entusiasta de lo que tiene que ver con cambios tecnológicos y demás, y ha trabajado mucho sobre ese tema. Él trabaja con otros países, trabaja con otros organismos y también da una mano en eso. Tomás es más emprendedor... 

— Perdoname, ¿Ignacio qué estudió? 

— Economía. 

— Economía. 

— Economía. Y después tiene un posgrado en Wharton. Trabajó muchos años en consultora, en BCG y en alguna otra. En Brasil vivió muchos años, la mayoría de su vida profesional, se dedicó en Brasil. 

— O sea, la mejor escuela de negocios de los Estados Unidos. 

— Sí, exactamente, y después trabajó muchos años en Brasil, y después vino para acá y trabaja en 20 mil iniciativas que tienen que ver con eso, de hacer un aporte desde su lugar a las ideas y la... 

— Sí, hacía de asesor no es su laburo. 

— No, no, no. 

— No es su vida. 

— Sí, exactamente, sí, sí, sí, Él no se dedica... Y ha sido muy cuidadoso, y trata de ser muy cuidadoso, para mis hermanos es muy difícil también, son todos profesionales, que les gusta lo público, en casa siempre se mamó. 

— Perdón, son todos mayores que vos... 

— Sí, yo soy el quinto, y entonces para ellos siempre trabajamos y trabajamos todos. Ese diálogo, el equilibrio de convivir con un hermano que hoy está en un cargo público como en el que yo estoy. Tomás es emprendedor, trabaja en temas de tecnología agropecuaria. Estuvo viviendo en Estados Unidos ahora hace poco, trabajó muchos años en el sistema financiero. Julián es abogado, especialista en derecho de competencia y se dedica a eso en el estudio Allende & Brea, mucho por el mundo centralmente, aunque también acá. Y bueno, y Andrés sí, trabaja en.... 

— O sea, por lo que veo, porque tengo entendido que, por tu declaración jurada, vos vivís en un departamento de 70 metros cuadrados. 

— Correcto. 

— Que es donde yo quise hacer la entrevista, pero me dijeron que no entrábamos... 

— Mucho no entrábamos. (Risas) 

— Tus viejos, no te dejaron patrimonio, pero te dejaron a vos y a tus hermanos, una educación muy outstanding, ¿no? Wharton, por ejemplo, son todos egresados universitarios, en muchos casos con posgrados

— Sí, la verdad es que nos dieron un montón de cosas, desde centralmente el tema de los valores humanos y un compromiso con el trabajo, con la inquietud intelectual, una visión muy fuerte del mundo, permanentemente, el valor de la integración. Mi padre hace 40 años que se dedica a eso, entonces siempre estuvo muy presente, un amor por lo político también, y lo público y mucho énfasis también en lo educativo y la formación, sí. Yo creo que eso fue algo que fuimos viviendo todo el tiempo en casa. 

— No, pero, además, cinco hijos, que puedan estudiar en universidades que son complejas acceder, desde el punto de vista económico y desde el punto de vista fáctico, es un esfuerzo muy grande para una familia. 

— Sí, totalmente. El único que tiene posgrado en ese sentido, así, fue Ignacio, el resto fueron a universidades, pero en general, en casa nunca faltó nada y vivimos bien y con mucho respaldo, pero siempre poniéndole mucha prioridad a eso, eso tomo como testimonio de ambos. [15] 

— Tu padre, Félix Peña, es economista por la Universidad de Lovaina, donde mencionabas que lo presentó tu tío, Doctor en Derecho por la universidad en Madrid, profesor de varias universidades, autor de numerosas publicaciones o redacciones económicas internacionales, reconocido y respetado en el tema de comercio internacional, tanto en ámbitos diplomáticos como en ámbitos universitarios, y también fue sub secretario del área económica de la cancillería en dos períodos, durante la Guerra de Malvinas, con Nicanor Costa Méndez como Canciller, y que en su momento, nosotros consultamos si él dijo textualmente: "yo llegué a la Cancillería cuando había claras señales de que estábamos al final de una etapa -refiriéndose a la dictadura- y se iniciaba una transición hacia la democracia. No hubiese integrado antes el gobierno, y, aclaró también que no tuvo nunca ninguna intervención relacionada con las denuncias de violaciones de derechos humanos, que en aquellas épocas tenían en el frente internacional algo muy marcado. ¿Cómo relacionás vos ese punto de la biografía de tu padre en ese momento de la Argentina? 

 — No, lo hemos hablado bastante como, primero conociéndolo a él y conociendo su compromiso con la democracia, con los derechos humanos, con lo difícil que es en la Argentina y fue en la Argentina en todos esos tiempos ser intelectual comprometido con los público con esos vaivenes, porque antes de eso, en el período precio y el comienzo de la dictadura, los primeros años de la dictadura, él era alguien mirado con recelo por la dictadura porque estaba en el INTAL, que era un organismo internacional que hablaba de integración y que había muchos intelectuales también allí que estaban perseguidos por la dictadura. Entonces, siempre me acuerdo una cosa que me decía él, que le decían de ambos lados, esta idea de qué difícil en la Argentina no ser etiquetables, porque a veces tenés riesgo de quedar mal parado siempre. Y creo, que sobre todo, lo que más rescato siempre de su visión, además de esto que ya les dijo, es la honestidad intelectual de tratar de realmente meterse para ayudar al país y querer que en ese contexto, ayudar a que la Argentina no se aísle del mundo y poder tener... sobre todo después de la guerra él tuvo un trabajo de recorrer el mundo para tratar de mandar ese mensaje de una Argentina que se volvía a conectar, creo que lo hizo con la mayor honestidad intelectual y me parece muy difícil juzgarlo desde este lugar, 40 años después. 

 — Durante el gobierno de Alfonsín, tu padre no siguió en la Cancillería y volvió durante la presidencia de Menem a ocupar el mismo cargo. ¿Entre el 83 y el 89 es que se van a vivir a Estados Unidos y vos hacés la primaria allá? 

— Exactamente, en realidad nos fuimos a mediados del 84, nos fuimos hasta el 90, mis hermanos a medida que terminaban el colegio se volvían a estudiar acá y nos quedamos nosotros, los más chicos allá con él, él estuvo en el BID seis años trabajando en el tema integración, y fue una experiencia... 

— ¿Eso era en Washington? 

— Sí, vivíamos en Potomac, Maryland, en realidad, él trabajaba... 

— Es como decir San Isidro. 

— Sí, sí, sí, pero como que la vida era una vida más de suburbio para nosotros, pero sí, fue un cambio muy grande, porque fue entrar en un colegio donde yo no sabía inglés todavía, estaba en segundo grado y una experiencia muy fuerte y linda, que nos marcó mucho. 

— Y viviste hasta... ¿qué fue desde los seis años? 

— De los seis a los 12 más o menos, sí. 

— Básicamente toda la primaria. 

— Sí, toda la primaria, sí, séptimo grado lo hice libre cuando volví. O sea, primer grado lo hice acá y séptimo libre, pero sí, casi toda la primaria.

Leé la entrevista completa de Jorge Fontevecchia acá.



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