POLICIA

A los tiros, el intendente de Hurlingham resistió un robo en su casa

Luis Acuña estaba durmiendo cuando al menos tres delincuentes entraron a su residencia de Villa Tesei. “Salgan, que estoy armado”, gritó y enseguida gatilló.

Foto:Obregon

El timbre del teléfono sobresaltó a Luis Acuña cerca de las 3 de la madrugada de ayer. El intendente de Hurlingham dormía en su casa de Villa Tesei cuando la central de monitoreo de la empresa de alarmas llamaba para alertarlo sobre una violación al perímetro de la vivienda. El funcionario estaba solo. Su mujer, la diputada María Azucena Ehcosor, y sus tres hijos, se encuentran de vacaciones.

No fue necesario levantar el tubo, Acuña entendió de inmediato lo que ocurría al escuchar el sonido de una de las ventanas de la planta baja. Estaban tratando de forzarla. Y el intendente gritó: “Salgan, que estoy armado”, e insultó a los intrusos.
Luego, una balacera despertó al vecindario. Fueron entre 10 y 15 detonaciones.

Fuentes judiciales indicaron a PERFIL que, luego de la advertencia del jefe comunal, se produjo “un intercambio de disparos”. “El intendente también tiró”, confirmaron. Lo habría hecho con dos armas: una Magnum y una pistola 380. Si bien resta el resultado de las pericias balísticas, los delincuentes habrían respondido con una 9 mm.

Sin embargo, el entorno del jefe comunal niega la secuencia. Según esta versión, los gritos de Acuña fueron suficientes para provocar la huida de los ladrones. “Antes de escapar, saltando por el muro, los ladrones tiraron contra la vivienda. Creemos que lo hicieron para evitar que los siguieran. El intendente no los persiguió al parque ni disparó. Son sólo trascendidos”, minimizó una vocera de Acuña.

“La alarma funcionó y las cámaras instaladas en la casa también. Se están procesando las imágenes para lograr mayor nitidez, pero se estima que serían tres o cuatro delincuentes”, detalló uno de los investigadores del caso.
Si bien aún no se descartan otras hipótesis, el fiscal de Morón Fernando Capello apunta a un intento de robo.

“La familia del intendente está de vacaciones, los ladrones pensaron que la casa estaba vacía”, indicaron allegados al intendente del Frente Renovador.
Pese a la cantidad de disparos que se registraron, no hubo heridos. Los delincuentes escaparon sin lograr ingresar al ostentoso chalet de Villa Tesei. “El intendente no va a hablar con la prensa. Está conmocionado y asustado por lo que ocurrió. Atravesó una situación muy fea. Todavía no sabe bien qué decir”, dijeron desde la Municipalidad de Hurlingham.

El frente de la casa de la familia Acuña no tiene marcas del tiroteo, pero en una ventana del fondo (ver foto) se cuentan cinco orificios de bala y un sexto en una persiana baja.
El funcionario no cuenta con custodia, pero su vivienda está bien protegida: cuenta con cámaras de seguridad internas, alarma y muros con rejas.

El bloque de concejales del Frente para la Victoria (FpV) de Hurlingham expresó su solidaridad a la vez que calificó el intento de robo como “otro episodio de inseguridad”. “Creemos que este hecho, del que no está exento ninguno de nosotros como vecinos de Hurlingham, se suma a otros episodios de inseguridad que estamos sufriendo en los últimos tiempos y que resulta necesario, como lo venimos señalando, profundizar las políticas de seguridad, de prevención y de inclusión en el distrito, para que no estemos a merced de la delincuencia”, indicó el bloque opositor en un comunicado.

Juan Zabaleta, uno de los referentes del FpV local, padeció otro hecho de inseguridad en marzo de 2012, cuando su ex mujer y dos de sus hijos fueron secuestrados en Ituzaingó, localidad vecina de Hurlingham. El asesor de Amado Boudou debió pagar 50 mil dólares como rescate. Más tarde, la banda fue desbaratada.
En tanto, integrantes del Frente Renovador también se solidarizaron con el jefe comunal a través de las redes sociales.

Luis Acuña está al frente del municipio desde hace 13 años. Asumió como intendente interino en octubre de 2001. Luego, fue electo en 2003 y reelegido en 2007 y 2011.

 

El caso Granados

El actual ministro de Seguridad bonaerense, Alejandro Granados, sufrió en carne propia un hecho muy similar al de Acuña. En noviembre de 1999, un grupo de delincuentes intentó asaltarlo en su casa de Tristán Suárez. El por entonces intendente de Ezeiza se resistió a los tiros. Una bala le fracturó la mano y su mujer se esguinzó al tratar de escapar por el techo.
Granados recordó el caso en septiembre pasado: “Me los quería comer crudos. Ojalá le hubiera pegado. Lamentablemente, tuve mala puntería”, reconoció.
“Estamos en guerra con ellos y la guerra hay que librarla. Es a matar o morir”, dijo Granados tras el episodio y pidió “mano dura”. “Intentaron entrar a casa y cuando lograron romper la puerta los recibí a balazos. Tengo un 38 especial como debe tener cualquier persona que vive en una zona así”, dijo.



Cecilia Di Lodovico