POLICIA SOSPECHAN QUE FUE UN AJUSTE DE CUENTAS

Acribillan a un hombre y su beba en la puerta de su casa de Moreno

Oscar Vera recibió 14 balazos en distintas partes del cuerpo. Llevaba a su hija en brazos cuando dos conocidos lo atacaron.

Foto:Cedoc

Milena Vera Acevedo tenía diez meses. Estaba en brazos de su papá cuando una ráfaga de disparos acabó con su vida. Según fuentes policiales, la beba recibió dos balazos y murió pocas horas después en la guardia del hospital Mariano y Luciano de la Vega, en el partido bonaerense de Moreno. Su padre no tuvo mejor suerte: falleció en el mismo lugar donde fue atacado. Recibió 14 disparos, un claro indicador de ensañamiento que nada tiene que ver con la hipótesis de un robo común.

El caso ocurrió el jueves pasado a las 5 de la tarde en la localidad de Cuartel V, en el oeste del conurbano bonaerense.

Oscar Vera, de 32 años y origen paraguayo, fue sorprendido en la puerta de su casa, ubicada en la calle Samay Huasi casi esquina París. Allí estaban esperándolo dos hombres que conocía. “Le dijeron algo en guaraní y él comenzó a correr”, explicó un jefe policial que colabora en la investigación, y apuntó que los atacantes “realizaron una descarga de 29 disparos, sin tener ninguna clase de miramiento”.

Vera estaba junto a Celia Acevedo, su mujer y principal testigo del doble asesinato. El llevaba a su pequeña Milena en brazos cuando inició una carrera que enfureció a los atacantes. Según los voceros policiales consultados, el hombre corrió hasta una casa lindera e intentó saltar un alambrado perimetral sin soltar a su beba. Le efectuaron 14 disparos mientras su mujer gritaba desesperada.

Milena fue asistida en el lugar. Se la llevaron en una ambulancia de la salita de primeros auxilios del barrio Anderson. Llegó en estado desesperante a la guardia del hospital Mariano y Luciano de la Vega. Tenía dos tiros, uno de ellos en la cabeza, que le provocó pérdida de masa encefálica. Pocas horas después, los médicos que la asistieron le informaron a su madre que no había nada más para hacer. La beba estaba muerta.

Lluvia de balas. Los peritos relevaron la zona del ataque e informaron que secuestraron al menos 29 vainas servidas calibre 9 milímetros. Sobre los agresores, los investigadores dijeron que están trabajando sobre la hipótesis de un ajuste de cuentas vinculado al narcotráfico.

Según pudieron averiguar, Vera no tenía trabajo estable. Su familia manifestó que realizaba “changas”, aunque la sospecha es que la víctima se habría vinculado con una banda de narcos que opera en la zona.

Los vecinos también fueron interrogados por los policías que trabajaron en el lugar, aportando información y nombres de los supuestos homicidas. Un dato llamó la atención de los pesquisas: Vera había dejado el barrio hacía unos meses, y todo indica que esa decisión tendría relación con una disputa que mantenía con otros hombres de la zona.

“Sospechamos que los agresores escaparon en una moto que habrían dejado en los alrededores”, indicó el comisario mayor Carlos Greco, superintendente de la zona oeste.



Leonardo Nieva