POLICIA

Argentina, la nueva escala de los narcos

El país estará "lejos de ser Colombia", pero cada vez más traficantes y sicarios pasan por nuestras tierras. Los casos.

Foto:Cedoc

Argentina no es Colombia. Como señaló hoy el titular del Sedronar, Juan Carlos Molina, estamos lejos de los niveles de consumo y, sobre todo, de producción de drogas del país gobernado por Juan Manuel Santos.

Pero sin dudas nuestro país se convirtió, en la última década, en un punto de referencia para el narcotráfico en el continente. Cada vez son más los casos de sicarios y traficantes refugiados en Buenos Aires, o de "narcos VIP" que venden en los barrios top de la ciudad, o de bandas que usan a la Argentina como una escala para trasladar droga al exterior.

El último caso fue el de Ariel Álvarez, hermano del relacionista público Gaby Álvarez. Fue detenido hoy, acusado de liderar una banda que "comercializaba la droga entre sus clientes adinerados de la zona norte del Gran Buenos Aires e incluso de la ciudad de Buenos Aires, en los barrios Recoleta, Norte, y Las Cañitas", según precisó el secretario de Seguridad de la Nación, Sergio Berni, la cara visible de la lucha contra el narcotráfico.

Esta banda parece similar a la de los llamados "Narcos VIP", un grupo que traficaba en boliches y viviendas de Belgrano, Las Cañitas, Palermo, Lomas de Zamora y Olivos. Integrada por dos mujeres bolivianas, una dominicana y siete argentinos, la banda tenía distintos vínculos con la farándula local.

Uno de los sospechosos argentinos es Rodolfo Bomparola. Su ex mujer, Viviana Vitali, contó que el acusado llegó a decir que el artista británico Roger Waters "tomaba de la mía". "Bomparola le vendía a famosos, ricos, jueces, políticos, militares, gente de la noche y a quien sea", sostuvo.

Con la farándula también estaba conectado Juan Ignacio Suris, el empresario y novio de Mónica Farro que fue detenido y acusado por narcotráfico a mediados de enero. El sospechoso se había refugiado en el departamento de la vedette mientras estaba prófugo de la justicia.

Sicarios. Otro caso reciente es el de Carlos Alberto Gutiérrez Camacho. Colombiano, de 40 años, fue acribillado de tres balazos cuando andaba en bicicleta junto a su novia por los bosques de Palermo el lunes pasado. Si bien la causa sigue abierta y ninguna teoría es oficial, los investigadores manejan la hipótesis de que se trataba de un exsicario que eligió nuestro país para refugiarse.

No es el único: el 31 de octubre de 2012 quedó detenido Henry De Jesús López Londoño, alias "mi sangre". Mandamás de la banda "Los Urabeños" y sucesor del ex jefe paramilitar Diego Murillo, está acusado en Colombia de "concierto para delinquir, narcotráfico y terrorismo". El sospechoso vivía con su familia en el barrio "Los Sauces" de Nordelta junto a su familia. Estados Unidos lleva 14 meses reclamando su extradición.

También cabe mencionar a Julio Jiménez Jaramillo y sus compañeros, Héctor Edilson Duque Ceballos y Quintero Gartner, narcotraficantes colombianos acribillados en un tiroteo en el estacionamiento del shopping Unicenter en julio de 2008. Jaramillo fue el único sobreviviente.

Viudad e hijos del "patrón del mal". En los últimos meses, la serie "El Patrón del mal" se convirtió en un éxito de rating en nuestro país. La tira narra la historia de Pablo Escovar Gaviria, el narcotraficante más famoso de Colombia y el mundo, asesinado en 1993.

Quienes también llegaron a nuestro país son la viuda y los hijos del verdadero Escobar: María Isabel Santos Caballero, Juan Sebastián Marroquín y Manuela Marroquín cambiaron sus nombres para vivir con tranquilidad en Argentina.

País de tránsito. Más allá del debate sobre si Argentina pasó de ser un "país consumidor" a un "país productor" de drogas, sin dudas se convirtió en un punto de tránsito para el narcotráfico.

Gracias a la desprotección de las fronteras en el norte, cada vez más drogas ingresan al país por Salta y Jujuy, sobre todo provenientes de Bolivia. Luego pueden ser fragmentadas y distribuídas en cualquier provincia. Lo que no se destina a consumo interno, tiene un destino casi asegurado: la mayoría va para Europa, principalmente a través de España.

La banda que supuestamente integraba Ariel Álvarez, que llegó a traficar cocaína y éxtasis escondidos en esquíes, representa un sólo caso. Más resonante fue el de los hermanos Gustavo y Ricardo Juliá: junto a Gastón Miret fueron detenidos en el aeropuerto de Barcelona al tratar de ingresar con 900 kilos de cocaína en un avión privado.

Algo similar vivieron María Belén Téllez y Jessica Almada, modelos argentinas detenidas en 2008 por intentar ingresar a la capital catalana con 15,8 kilos de cocaína escondidos en sus valijas. Ellas siempre dijeron que no sabían nada y culparon a su representante, Alejandro Panno.

El caso más importante es el de "la ruta de la efedrina", que se cobró la vida de Sebastián Forza, Damián Ferrón y Leopoldo Bina en el llamado "Triple Crimen de General Rodríguez". La trama incluye narcos mexicanos, relaciones con la farándula y vínculos con la política. La causa demuestra también que no somos Colombia, pero en algunas cosas nos parecemos.
 



Redacción de Perfil.com