POLICIA CURIOSO CASO EN PINAMAR

Asistía a víctimas y fue detenido por ayudar a un ladrón

Se trata de un cabo de 36 años que prestaba servicio en la oficina de Orientación a la Víctima de la Federal, que funciona en el barrio de  Recoleta. Tenía una granada.

El Centro de Orientación a la Víctima de la Policía Federal funciona en el barrio porteño de Recoleta y atiende las 24 horas. Su misión es brindar asistencia y contención con un equipo de psicólogos, asistentes sociales y otros expertos. El cabo Diego A. (36) formaba parte de ese grupo hasta la primera semana de enero, cuando fue detenido en la costa atlántica acusado de aportar logística a un delincuente con antecedentes que aparentemente estaba a punto de dar un golpe.
Diego A. fue apresado por personal de la Bonaerense en la calle Jason, en Pinamar. No estaba de consigna pero llevaba el uniforme de verano: chomba azul, pantalón al tono y borceguíes. Cuando lo detuvieron lo acompañaba otro sujeto que simuló ser discapacitado mental y que tenía antecedentes por robo.
Según fuentes policiales consultadas por PERFIL, un sargento que forma parte del Operativo Sol se acercó a un VW Bora que estaba detenido porque entendió como sospechosa la actitud de estas dos personas.
El coche no tenía problemas de papeles pero coincidía con uno que había participado de un robo ocurrido hace un mes en Santa Teresita.
Las fuentes señalaron que el policía entabló una conversación con el miembro de la Federal. Sospechando que podría estar involucrado en un hecho delictivo le preguntó cuánto había cobrado de viáticos. La respuesta alimentó sus dudas. Le dijo que había recibido ocho mil pesos por veinte días, cuando en realidad cobran más del doble.
Segundos después pidió apoyo para identificar a los sospechosos. El policía de la Federal fue demorado al igual que su cómplice, quien horas después fue revisado por un médico policial quien confirmó que “no padecía ningún retraso mental” como simuló al momento de la detención.
En el interior del VW Bora secuestraron 14.500 pesos en el baúl, una granada lacrimógena de origen estadounidense y carnets de otros policías de la Federal. Además se incautaron cinco celulares, dos Nextel, una pistola 9 mm. y una 22, y alambres para ataduras.
Los hombres fueron trasladados a la sede de la Coordinación Departamental de Investigaciones de Pinamar, a cargo del comisario Emilio Farías.

Leonardo Nieva