POLICIA

Barrio Papa Francisco: un desalojo que tardó seis meses y que se aceleró tras un brutal asesinato

Una columna de opinión de Alejandra Fernández Guida (*) analizando el por qué del desalojo que tardó seis meses y se cobró tres vidas. 

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Foto:Télam

La toma del predio ubicado en el barrio porteño de Villa Lugano comenzó a fines de febrero, cuando un grupo de familias con problemas habitacionales ocupó terrenos linderos al Parque Indoamericano, y finalizó hoy, días después del crimen de la adolescente Melina López en ocasión de robo.

El 25 de febrero, unas 200 familias ocuparon el predio ubicado en Pola y avenida Cruz, lo que inició una serie de disputas entre el Gobierno nacional y el de la Ciudad sobre las responsabilidades en la liberación de la toma.

Al otro día de la usurpación, en la que murió Fernando Soto de 32 años, quien fue asesinado por un vecino mientras se disputaban las tierras, el fiscal penal y contravencional Carlos Fel Rolero dispuso por primera vez el desalojo pacífico del predio. En tanto, dos días después de la toma, fue la Justicia porteña la que ordenó la liberación inmediata del terreno lindero a la Villa 20.

Sin embargo, el desalojo quedó finalmente suspendido por orden del juez contravencional Gabriel Vega, quien en su resolución ordenó una nueva instancia de diálogo que permitiera resolver la situación habitacional de las cientos de personas.

En aquella oportunidad, el rechazo al desalojo también fue apoyado por el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), que exhortó a autoridades de la Ciudad y de la Nación, y a la Justicia de la Ciudad, a resolver los problemas de vivienda de los vecinos. Dos semanas después, el asentamiento fue bautizado por los vecinos como barrio Papa Francisco, lo que fue bendecido por el párroco local Franco Punturo, quien ofició una misa en el lugar.

En abril, vecinos de Villa Lugano comenzaron a denunciar que en el predio se estaban realizando construcciones de material, a pesar de que todavía seguía vigente la orden de desalojo. Por esos días, el barrio de 12 hectáreas ya estaba habitando por más de 500 familias que contaban con un tendido de luz precario, abastecimiento de agua y atentas de televisión digital.

El 14 de junio, ante las reiteradas denuncias de vecinos por secuestros extorsivos, violaciones y otros delitos ejecutados en el lugar, la Gendarmería realizó un allanamiento en el predio usurpado, en el que secuestró varias armas blancas y de fuego. Durante el operativo ordenado por el juez en lo Penal y Contravencional de la Ciudad Norberto Tavosnanska secuestraron un revolver calibre 22 y una Itaca; y armas blancas, como machetes y facas.

Tiempo después, en medio de la denuncias por la presencia de narcotraficantes y otros delincuentes que encontraban en la toma un lugar liberado para esconderse tras sus ilícitos, unos hombres ingresaron a robar en la casa de una mujer embarazada, identificada como Sonia Angles, quien perdió a su bebé de siete meses de gestación tras recibir un disparo.

Tras la muerte del vecino durante la delimitación de tierras del predio y del bebé por nacer de la joven de 23 años, otro crimen despertó la indignación de los vecinos de Villa Lugano, quienes salieron a la calle para reclamar que se cumpliera con la orden de desalojo dictada a pocos días de la usurpación.

El crimen que desembocó en el desalojo ejecutado durante esta madrugada fue el de Melina López, la adolescente de 18 años que fue baleada en la cabeza el martes 19 de agosto mientras iba caminado con su novio frente al barrio Papa Francisco. Testigos denunciaron que tras el crimen, los delincuentes huyeron con la cartera de la joven y se metieron dentro del asentamiento.

Finalmente, esta mañana un operativo de la Policía Metropolitana, con apoyo de fuerzas federales, avanzó en el desalojo y en el derribo de casillas del predio, en un proceso que se inició seis meses atrás.

(*) Especial para DyN.



Alejandra Fernández Guida.