POLICIA TIENE PEDIDO DE CAPTURA


Buscan dar con líder prófuga de la narcobanda Los Monos

Celestina Contreras es la mamá del Pájaro Cantero, el jefe asesinado y madre de crianza de Monchi, el cabecilla detenido esta semana.


Foto:cedoc

Celestina Contreras, una rosarina de 49 años conocida como “la Cele” en la zona sur, es la ex mujer de Ariel Máximo Cantero y madre de Pájaro, Guille y Monchi. También es la única jefa de Los Monos que continúa prófuga tras la captura del último de los hermanos del clan.
Contreras es buscada en una causa de drogas que llevan adelante el juez federal Marcelo Bailaque, el fiscal Marcelo Degiovanni y la Procunar, a cargo de Diego Iglesias. Según se desprende de las escuchas, la madre de los Cantero habría colaborado en la distribución y el contacto de proveedores, pero desde un lugar de toma de decisiones, un espacio que habría ocupado desde antes de la caída en desgracia de los varones de la organización, indicaron fuentes del caso a PERFIL.
Con Pájaro muerto, Guille preso y Monchi prófugo, el negocio continuaba a través de las integrantes femeninas de la organización con una estructura de jefatura “co-matriarcal”, tal como definió el cuestionado juez Juan Carlos Vienna.
El magistrado comenzó investigando a los miembros de la banda por el homicidio de Martín “Fantasma” Paz y terminó procesándolos por asociación ilícita. Sin embargo, la causa reveló el funcionamiento de Los Monos.  Hoy, el expediente está en manos de la jueza Alejandra Rodenas, quien procesó a Ariel Máximo Cantero, la ex pareja de Contreras, como integrante “privilegiado” de la banda de Los Monos y no como jefe.
En el organigrama, en cambio, Contreras figuraba como parte del núcleo de los jefes, pero quedó en libertad, debido a que en septiembre de 2015 aceptó su responsabilidad y fue condenada a sólo tres años de prisión, pese a que la investigación demostró que su casa de La Granada se utilizaba como “lugar de reunión” de los líderes y era el sitio donde se llevaba dinero y “caramelos”, en alusión a municiones.
El 31 de mayo, efectivos de la División Judiciales de la U.R II allanaron el domicilio de la Cele y encontraron “múltiples elementos vinculados con las operaciones de la asociación ilícita”, entre ellos, balanzas con pesaje de 200 gramos a 40 kilos. A la vez, la madre de los Cantero guardaba en su Citroën C3 una pistola 9 mm con numeración limada.  

El fin. El crimen de Pájaro Cantero fue devastador para la Cele, el nombre que más se repitió la madrugada del 26 de mayo de 2013. Una de las hipótesis indicaba que el crimen podría haber sido una venganza por el asesinado del Fantasma Paz. Su hermana, Mercedes, era pareja del líder muerto de Los Monos. En ese marco, Contreras declaró: “Mercedes convivía con mi hijo en la parte de arriba de mi casa. La última vez que la vi fue como una semana atrás porque andaban medio peleados pero seguían juntos, pero esta última semana no estuvo conviviendo en la casa de arriba”. Durante su testimonio, Contreras negó conocer a los presuntos homicidas de su hijo y aseguró que el jefe narco asesinado “vendía plástico en la calle”. Dijo que “trabajaba solo” y que desconocía “si tenía problemas con gente por su trabajo…”.
Si bien aún quedan unos siete integrantes prófugos, la organización narcocriminal rosarina tuvo su golpe de gracia con el crimen del miembro más querido del clan. Pero el negocio debía continuar, aunque sea desde prisión. Con la captura de Monchi, hoy su madre puede calzarse, como hizo su hijo, la gorra con la leyenda “La más buscada”.

 

Monchi, aislado y monitoreado

Ramón “Monchi” Machuca, capturado el lunes pasado por la Federal en Flores, fue trasladado ayer a la cárcel de Coronda, luego de que el secretario de Asuntos Penitenciarios, Pablo Cococcioni, admitió que pasó la noche en el pabellón 7 junto a otros integrantes de Los Monos “por error”. En el penal, Machuca estará aislado y monitoreado con un sistema de videovigilancia.
Ayer fueron allanados varios domicilios de la comunidad gitana del Bajo Flores por orden de la jueza de instrucción de Rosario, Alejandra Rodenas, quien a través de un exhorto enviado a un juzgado de Rogatorias de la Ciudad de Buenos Aires ordenó a las Tropas de Operaciones Especiales (TOE) de Santa Fe los allanamientos.
Creen que en ese barrio estuvieron viviendo los últimos meses Machuca y la mano derecha de la familia, Germán “Gordo” Salomón.
Ambos habrían comenzado a “rearmarse” para continuar con la venta de drogas.
Machuca se negó ayer a declarar ante la jueza Delia Paleari que lo indagó en dos causas por homicidio. En una está acusado por el presunto encubrimiento del crimen de Tarta Demarre (32), ocurrido el 27 de mayo de 2013. En el segundo expediente fue imputado como presunto instigador del triple crimen de Nahuel César (23), Marcelo Alomar (34) y Norma César (49), que también habría estado motivado por el crimen de su hermano.



Cecilia Di Lodovico