POLICIA DOBLE CRIMEN DE PILAR

Carta de un parricida: “Estoy en paz, pero un poco enfermo”

Leandro Acosta hizo un descargo por escrito en el que acusó de mentirosa a su novia y hermanastra, aunque aseguró que la ama.

Foto:Cedoc

El acusado de cometer el parricidio de Pilar, Leandro Acosta, escribió una carta desde la cárcel en la que asegura que “no está loco” y que ama “con pasión” a Karen Klein, su hermanastra y pareja que recuperó la libertad la semana pasada por “falta de mérito”. Sin embargo, también la acusa de haberlo ayudado en el crimen con “las cosas pesadas” y asegura que “ahora está en paz”. “Karen, el monstruo ya no vive más”, cierra la misiva a la que tuvo acceso PERFIL.

El sábado 17 de octubre el juez Walter Saettone ordenó la preventiva para Acosta por el doble crimen de Ricardo Klein –padrastro del acusado– y Miryam Kowalzuck –su madre– y dejó en libertad a Karen, al avalar la versión de ella de que “no lo denunció” porque “estaba amenazada”.
“El está muy desmejorado de salud y decepcionado porque Karen dijo que él la golpeaba y porque cree que mintió con lo que pasó ese día”, explica a PERFIL la abogada de Acosta, Mónica Chirivin. “Leandro le agradece que lo haya ayudado ‘en todo’ y en ‘lo más pesado’. Con esto último se refiere a haberlo ayudado a desarmar la cama para tener maderas, haberle alcanzado ropa de los padres y cosas que ella hizo (tras el crimen). Según lo que conversé con el psiquiatra de parte, en la carta se puede ver que Leandro tiene un amor pasional, obsesivo, por ella”.

La carta dice: “Me llamo Leandro, no estoy loco. Amo a Karen y cumplí con ella y mis hermanos, nunca le pegué. Yo la amo con pasión. Ella quería estar tranquila, no sé lo que pasó. Yo hablo con mi mamá y ella se me ríe jajaja. No estoy loco. Quiero a mis hermanos. Ahora estoy en paz, un poco enfermo. Aquí me dan remedios que son pastillas y nadie me dice discapacitado de mierda, como me trataban en mi casa. Acá nadie me violó. Karen me ayudó y estoy mucho mejor. Me ayudó con las cosas pesadas. Por eso la amo tanto. Quiero que a ella no le pase nada. Karen te amo, no mientas; el monstruo ya no vive más, está acá conmigo. Sos el amor de mi vida. Te adoro con locura”.



Nadia Galán