POLICIA


Caso Soriano: nuevas pruebas complican a Lagostena otra vez

Según el abogado de la familia de la víctima, "escuchas telefónicas" prueban que el sospechoso tuvo ayuda para "hacer desaparecer el cuerpo".


Foto:Cedoc

El empresario Daniel Lagostena fue detenido ayer en su domicilio de la localidad bonaerense de Lanús, por el crimen de Erica Soriano, su expareja que desapareció cuando estaba embarazada en agosto de 2010. El hombre ya estuvo en prisión, sospechado de ser responsable del crimen, hasta que en diciembre de 2012 fue liberado.

La detención fue confirmada hoy por el abogado de la familia de la víctima, Marcelo Mazzeo, quien destacó la investigación realizada durante "nueve meses" por la policía de la provincia de Buenos Aires y del fiscal bonaerense que lleva adelante la causa, Gerardo Loureiro.

Mazzeo precisó que a partir de "tareas de inteligencia" se pudieron recolectar "escuchas telefónicas" que prueban que Lagostena "había contado con ayuda no sólo para matarla sino para hacer desaparecer el cuerpo".

En declaraciones a Todo Noticias, el abogado destacó que, a partir de la investigación, "se logró una nueva imputación con mayor cantidad de pruebas en contra de este asesino que tendría que estar entre las rejas hace mucho tiempo".

"En la investigación surgieron una serie de nuevas conexiones de teléfonos a muchísimas personas en el transcurso de esas horas en que estuvo desaparecida Erica Soriano", precisó.

Soriano tenía 30 años, una hija de 12 años, y estaba embarazada de dos meses y medio cuando fue vista por última vez, el 20 de agosto de 2010.

La mujer vivía en Coronel Santiago 1433, en el partido bonaerense de Lanús, junto a Daniel Lagostena, su entonces pareja, quien había declarado que Soriano había salido de su casa para visitar a su madre y después no supo más de ella.

Además de la búsqueda por el barrio, el fiscal también ordenó allanamientos en propiedades de la familia del sospechoso y hasta exhumaron cuerpos del cementerio de Lanús.

Lagostena, cuyo padre era dueño de una funeraria, fue el único acusado por la desaparición de su novia, y a raíz de una pericia psiquiátrica, fue detenido en 2012.

Sin embargo, el empresario había sido detenido e indagado por el delito de privación ilegal de la libertad seguida de muerte, pero se le dictó prisión preventiva por homicidio y aborto en el contexto de violencia intrafamiliar.

A raíz de este "error técnico", su abogado defensor presentó en diciembre de 2012 un hábeas corpus para solicitar su liberación y la Justicia se la concedió por "falta de pruebas" en su contra.

María Esther Romero, madre de Erica Soriano, sostuvo hoy que aspira a que Lagostena, sea condenado a prisión "perpetua" por el crimen y aseguró que confía en que los "datos nuevos" conseguidos por la Justicia lleven a ese resultado.

"Se ha sabido muchas cosas en este último tiempo que gracias a Dios nos llevan a buen puerto y nos va a permitir a nosotros llegar al juicio oral y público que es lo q necesitamos para que (Lagostena) esté detenido para siempre", expresó la mujer.

En ese sentido, destacó que pretende que el hombre, de 54 años, reciba una "condena a perpetua. Es lo que quiero", manifestó.

Romero admitió que la familia de Soriano "no" tiene "muchos datos todavía" sobre el avance de la investigación que permitió la detención hoy de Lagostena, luego de casi seis años de la desaparición de su hija.

"Hoy no puedo decir con qué motivo lo detuvieron, sí sé que hay datos nuevos, que hay cosas que surgen en la causa y que antes no se encontraron", puntualizó, en declaraciones al canal TN.

Cuando se le preguntó si su familia había mantenido aún contacto con el hombre desde la desaparición de su hija respondió con énfasis en forma negativa. En cambio, se mostró convencida de su culpabilidad y ratificó que va "a seguir hasta el final" para que se haga justicia. "Siempre dije que hasta el último minuto de mi vida iba a buscar a mi hija a intentar saber qué pasó" con ella, aseguró.



Redacción de Perfil.com