POLICIA ESTA DETENIDO EN ITALIA

Cura acusado: “Fui víctima de una mente diabólica”

Patricio Benvenuti es argentino, trabajó en el Vaticano, creó una fundación, y habría estafado a 300 personas. Apunta a su mano derecha.

Foto:Facebook

“No tengo nada que ver”. Patrizio Benvenuti, monseñor argentino acusado de estafar a más de 300 personas por 300 millones de euros usando como pantalla su fundación humanitaria, es categórico a la hora de buscar limpiar su imagen. Asegura estar libre de culpas y apunta contra su mano derecha: un empresario francés. “La mente diabólica de Ventisette había ideado todo esto”, apuesta. Ahora el cura se encuentra con arresto domiciliario en la ciudad de Bolzano, en una de sus tantas propiedades. Mientras que su socio sigue prófugo.

La Guardia de Finanza Italia detuvo a Benvenuti el miércoles pasado cuando estaba por volar a las islas Canarias. Según él, en busca de “paz” y con la intención de transitar “tranquilo su vejez” en una casa que habían comprado para su fundación. Sin embargo, los investigadores creen que fue atrapado a tiempo porque si no habría corrido la suerte de su socio, Christian Ventisette.

“Cometí el error de confiar. En los últimos años, este hombre se había ganado mi estima y confianza por haber conseguido ayuda y subsidios para la fundación. Ventisette me dijo que las inversiones que se realizaban en otras empresas eran para ayudar a nuestra actividad benéfica. Pensé que de esta manera podíamos hacer más y mejores cosas”, escribió el cura en un comunicado que difundió y se publicó en la prensa local. “Ahora entiendo que la mente diabólica de Ventisette había ideado todo”, opinó.

Lo cierto es que la Justicia italiana lo acusa de haber estafado a unas 300 personas que le entregaron al sacerdote dinero con la intención de que fuera destinado a la Fundación Kepha que preside, pero “estas donaciones terminaban en un mecanismo de blanqueo de dinero en el que estaban involucradas empresas de Bélgica, Alemania, Holanda, Luxemburgo e italianas”, explicó el coronel Giulio Piller, de la Guardia de Finanza.

La investigación comenzó con la denuncia de una monja que trabajaba con el cura y accedió a documentos que le parecieron extraños, y estaban firmados por ella.

Al respecto Benvenuti explicó: “Es cierto que la hermana Helen firmó dos documentos para la conformación de OPUS Trust y el OPUS SRL (empresas que para los investigadores fueron creadas para lavar dinero), gracias a la confianza que ella tenía en mí. Y que yo tenía en Ventisette. Sin embargo, también es verdad que Veintisette, para persuadirla, se mostró generoso con ella y le hacía regalos. Confiamos en él”.

Benvenuti nació en Argentina en 1952. Sus padres habían llegado al país como miembros de una misión religiosa llamada Orden de Malta, que realizaba obras de beneficencia. “Mis padres se casaron en Génova. Mi padre fue un industrial y, desde 1948, hizo una fortuna en Argentina. Volvimos (a Italia) a fines de los años 50”, contó en una entrevista publicada ayer por el diario italiano La Stampa.

Como sacerdote trabajó en el Tribunal Eclesiástico del Vaticano y se desempeñó como segundo capellán militar en la Escuela de Telecomunicaciones de las Fuerzas Armadas en Génova. En 1989 creó la Fundación Kepha para “formar jóvenes en conservación de bienes culturales e investigaciones arqueológicas”. Construyó un museo y un laboratorio en un predio de miles de hectáreas. Y compró una mansión del siglo XV. Allí organizaba fiestas y cenas para atraer inversiones. Su paso por la Santa Sede era su carta de presentación para mostrarse confiable. Hoy todo ese mundo de aparente bondad está bajo la sombra de un gran fraude.

Le confiscan propiedades valuadas en 10 millones de euros

Las estructuras colosales parecen ser del agrado del monseñor argentino Patrizio Benvenuti. A través de su fundación humanitaria adquirió una mansión del siglo XV diseñada por Leonardo Da Vinci y construyó un campo para estudios arqueológicos.

Pero no son sus únicas propiedades. También cuenta con otras casas, terrenos y departamentos a lo largo y a lo ancho de Italia. Ahora, todo este patrimonio fue confiscado por la Guardia di Finanza italiana que lo investiga por fraude y lavado de dinero. Según los datos que se difundieron en la prensa local, el cura contaba con un patrimonio que supera los diez millones de euros.

La mansión de 1465 conocida como Villa Vittoria, en Piombino, en el centro del país, es la propidad más costosa. Tiene un valor de 8 millones de euros. Le sigue el campo y museo arqueológico que levantó en Triscina, al sur de Italia (850.000 euros).
También le confiscaron un edificio en Poggio Catino (en el centro) tazado en 530 mil euros y otros bienes inmuebles y terrenos en Poppi por 670 mil.
En la entrevista al diario La Stampa justifica el alcance de su patrimonio: “Mi padre hizo mucho dinero. Siempre fui y seré rico”.

El socio, prófugo

Sobre Christian Ventisette rige un pedido de captura internacional. Se lo acusa de estafar a más de 300 personas y de armar una estructura de empresas para “lavar dinero”. Tiene 54 años, es un empresario francés y se presentaba como la mano derecha del sacerdote Patrizio Benvenuti, detenido por la misma causa. Para los investigadores, Ventisette era una de las cabezas de la asociación ilícita que estaba compuesta por otras cinco personas: un florentino, dos romanos, un belga y un francés.



Nadia Galán