POLICIA ¿QUE TIENE EN LA CABEZA?


Describen a Martínez Poch como “un psicópata” con “una mente perversa”

El DJ fue condenado a 37 años de cárcel por abusar de sus dos hijas y de su pareja y torturarlas. Dos expertos analizan las pericias psiquiátricas.

Provocador. Martínez Poch levantó el dedo mayor cuando el tribunal platense que lo juzgó anunció la condena a 37 años de prisión.
Provocador. Martínez Poch levantó el dedo mayor cuando el tribunal platense que lo juzgó anunció la condena a 37 años de prisión.
Foto:telam
“Todo esto es un circo. La venganza será terrible”. Cristian Martínez Poch (53) decía eso mientras se lo llevaban esposado de la sala del tribunal en La Plata. Acababan de condenarlo a 37 años de prisión. Atrás quedaban sus víctimas (sus dos hijas y su pareja) a las que mantuvo cautivas, maltrató, violó y humilló. Pero también quedó al descubierto una mente macabra que se mostraba como un ser amable y seductor, pero que en realidad ocultaba una personalidad oscura. Peritos consultados por PERFIL lo describieron como una “mente perversa” y un “psicópata antisocial”.

Martínez Poch era un conocido disc jockey platense con una amplia vida social en la que se mostraba como una persona agradable y divertida. Pero en el juicio quedó al descubierto su otra cara: sus hijas contaron las atrocidades que padecieron desde que tenían 5 y 6 años (hoy tienen 19 y 20). Debían manosear a su padre y tener relaciones con él, ver cómo tenía sexo con otras mujeres o compartir películas pornográficas, entre otras vejaciones. Vanessa Rial, su última pareja, también dio su testimonio y narró como la violó, drogó, golpeó y amenazó durante los días que la secuestró.

Según las pericias psicológica –a las que accedió PERFIL–, Martínez Poch es una persona con “habilidades sociales destacables”, pero que se “irrita” cuando se lo cuestiona. Su personalidad se caracteriza por una “tendencia a mentir, ausencia de remordimiento, superficialidad afectiva, indiferencia, promiscuidad sexual, transferencia de culpa”. Pero también concluyeron que es “consciente de sus actos”, del bien y del mal.

“Se trata de una estructura narcisista perversa. Es decir, sujetos centrados en ellos, sus necesidades y la imposibilidad de ver el mundo desde otro lugar; y perversas, ya que entre los narcisistas son aquellos que llevan esta necesidad a límites del sufrimiento del otro, y eso es lo que termina produciendo el goce”, analiza el psiquiatra Enrique De Rosa.

Por su parte, Miguel Maldonado –forense y psiquiatra– explica: “Al psicópata antisocial lo caracteriza el persistente desinterés por las demás personas, la manipulación de posibles víctimas, la violación reiterada de los derechos de los demás, la sobrevaloración de su propia imagen, con necesidad imperiosa de mentir y engañar, y la convicción de que sólo sirve lo que él quiere y le gusta”. De Rosa agrega: “Son peligrosos en gran parte por su capacidad para imitar y disfrazar el mal. La frase ‘el mayor logro del demonio es hacernos creer que no existe’ es aplicable a estos sujetos”. Ahora el “demonio” pasará muchos años tras las rejas.