POLICIA AVELLANEDA

Ejecutan en el piso a empleado de parrilla de Sarandí

Era el encargado de hacer los repartos. Escaparon sin robar. Los vecinos denuncian zona liberada.

Parrilla en Sarandí, donde ocurrió el crimen del encargado del delivery.
Parrilla en Sarandí, donde ocurrió el crimen del encargado del delivery. Foto:Google Street View

Un intento de robo seguido de muerte ocurrido en la tarde del domingo conmocionó a los vecinos de Sarandí, en el partido bonaerense de Avellaneda, en el que un empleado de la parrilla "Lo de Américo" fue ejecutado en el piso del local luego de haber sido desmayado de un golpe. Se trata de Juan Fernando Alonso de 58 años.

Quien por poco también pierde la vida fue el dueño que se salvó de milagro dado que la bala rozó la cabeza, según consignaron TN y Clarín. Hace un mes, habían asesinado en otro robo al titular de un kiosco a metros del lugar.

Ayer, ingresaron dos ladrones a "Lo de Américo", quienes se hicieron pasar como clientes. De inmediato amenazaron a Alonso y al dueño del local. En medio del forcejeo, uno de los ladrones golpeó en la cabeza a Alonso con un tacho de albañilería. El hombre cayó al piso desmayado y seguido a ello, le dispararon en la cara. La bala ingresó por un ojo y Juan falleció en el acto.

Américo se tiró encima de uno de los ladrones y comenzó a golpearlo, según reconstruyó una vecina. Se produjeron dos tiros más, uno de los cuales rozó la cabeza del hombre de la parrilla. Después del enfrentamiento, los delincuentes huyeron sin robar nada.

"Esto es zona liberada. Después de las 2 de la tarde es tierra de nadie", se quejó Cristian, hijo del dueño del comercio. "Mi viejo paga un bono policial para tener más seguridad y acá nos roban todos los días", dijo el hombre en diálogo con Clarín. Y agregó: "Cada tres o cuatro meses lo asaltan".

¿Zona liberada?. Hace unos 45 días, a metros de allí, motochorros asesinaron a Marcelo Ariel Callegaro cuando intentó defenderse de un asalto en el kiosco donde trabajaba. En esa misma zona, en junio de 2016 mataron además a Matías Augusto Terrón cuando delincuentes lo quisieron llevar cautivo a la casa de sus padres, a cuatro cuadras del comercio "Lo de Américo".