POLICIA

El amigo de Fariña negó ser el líder de una banda de narcos

Juan Suris declaró durante tres horas y veinte minutos. Dijo que la causa fue armada y que es víctima de una persecución policial. Señaló a un ex jefe de la fuerza y aseguró tener los teléfonos pinchados desde 2012.

Foto:Cedoc.

Juan Ignacio Suris, el empresario bahiense y amigo de Leonardo Fariña, que está detenido acusado de liderar una banda narco, enfrentó un tenso cuestionario. Fueron tres horas y veinte minutos continuados en los que respondió casi todas las preguntas que le formuló el juez federal de Bahía Blanca, Santiago Martínez.  Habló de una causa armada. Y señaló a un ex jefe policial. Dijo que no vende drogas y que es víctima de una persecución policial por su crecimiento patrimonial.

Suris aseguró que conoce “muy bien” a los jefes de la Policía de Bahía Blanca y que además sabe quiénes son los efectivos que lo están investigando: “Sé desde cuándo tenía los teléfonos pinchados”, aclaró.

Según pudo saber PERFIL, el novio de la vederre Mónica Farro aseguró que “la causa está re armada”. “Desde 2012 tengo los teléfonos intervenidos, lo que pasa es que los policías no pueden ver a nadie crecer económicamente”, aseguró. Suris dijo, además, que él “no” es “un jefe narco” y explicó sus vínculos con cada uno de los imputados.

Sobre sus negocios, explicó que realiza operaciones financieras y reconoció que tiene cuentas por un valor cercano a los 14 millones de pesos.

Alejandro Cantaro, el fiscal general federal que encabeza la investigación contra el empresario, también habló después de la indagatoria a la que fue sometido el principal acusado. Dijo que Suris reveló que “no tiene declaración jurada y que se dedica a negocios de publicidad gráfica”.

“Consigue publicidad de autos deportivos y de carrera”, amplió el fiscal, quien agregó: “También se refirió a los investigadores de la causa, el teniente Walter Schell y el comisario Diego Díaz, y sostuvo que la razón por la que le arman la causa es que tuvo un crecimiento económico muy importante en los últimos años”.

Cantaro comentó que tiene “en la mira a un policía que sería quien le avisó a Suris que lo iban a esperar en nuestra ciudad para detenerlo”.

¿Que relación tiene Suris con la Policía? Es esto precisamente lo que quiere averiguar el fiscal Alejandro Cantaro. ¿Por qué Suris tenía tanta información sobre los policías que lo investigaban y sabía que sus llamadas eran vigiladas?

Las sospechas sobre una presunta protección policial surgieron apenas arrancó la causa. De hecho, la Justicia tuvo que pedir colaboración a la Policía de Seguridad Aeroportuaria para ubicarlo y detenerlo antes de que alguien le avisara. Desde la fiscalía aseguran que la situación procesal de Suris “es comprometida”. Las principales pruebas que tienen contra él surgieron de las más de 2 mil horas de escuchas telefónicas en las que, supuestamente, el empresario habla de sus negocios con el resto de los sospechosos.

Pese a que explicó sus negocios y negó liderar una banda de narcos, Suris terminó de declarar y regresó a la sede de la Policía Federal, donde permanecerá detenido hasta que la Justicia decida su futuro.  

Amistades peligrosas. Producto de los vínculos con la farándula nacional, Suris se hizo muy amigo de Rodrigo Díaz, última pareja de Ricardo Fort. La abuela del novio del chocolatero estaba internada en Bahía Blanca cuando Suris lo “apradinó” y hasta le prestó un departamento. A ellos dos los presentó el tío de Rodrigo Díaz: Marcelo Bianchettín, en su momento la máxima autoridad de la Policía de Bahía Blanca.

Nadie duda de que Suris tiene un vínculo muy particular con varias figuras de la farándula nacional. Su primer amigo reconocido es Leonardo Fariña, quien iba a ser su socio en un fideicomiso que iban a llevar adelante en Bahía Blanca. “No hago negocios que no den plata”, fundamentaron para no tomar el negocio. Producto de esta amistad y por intermedio del comisario Bianchettín, Suris conoció a la última pareja de Ricardo Fort, con el que sólo se veía “si Rodrigo estaba peleado con Ricardo, ya que el chocolatero era muy celoso y no tenía la mejor onda con Suris”.

Ya metido en el ambiente, comenzó una relación sentimental con Mónica Farro, quien le permitió quedarse en su casa mientras se encontraba prófugo. “Desde que lo busca la Policía, yo no lo vi más”, aseguró Farro a De la Bahía, una radio de la ciudad. Mentía: estaba en su propia casa.

Suris, además, fue quien le presentó a Leo Fariña a la mujer con quien supuestamente iba a serle infiel a Karina Jelinek. Lucía, fotógrafa de una parrilla donde tanto Suris como Fariña hicieron muchos contactos.


Enrique Iommi, desde Bahía Blanca