POLICIA A UNA SEMANA DEL HOMICIDIO DE JUAN TUCULET

El perfil criminal de los hermanos que mataron a tiros a un rugbier

Trece autos destartalados y partes de motor amontonados en un rincón adornan el desolado terruño que fue propiedad de “los reyes del taller”. Los hermanos Pablo (29) y Matías Arriarán (19) dejaron la llave de tuercas cuando fueron detenidos por el homicidio de Juan Pedro Tuculet, el rugbier de 19 años asesinado a pocos metros del lote ahora en alquiler. Estaban acompañados por Emanuel Laborda (18), un amigo que los solía visitar en el taller que ocuparon durante los últimos tres años con horarios fluctuantes. “Podían venir al mediodía o a la mañana, no tenían una hora fija. No eran muy afectos al trabajo”, describieron los vecinos.

A la vuelta del depósito de autopartes, ubicado en Camino General Belgrano entre 416 y 417, un allanamiento arrasó con el reino de los Arriarán. La casa donde residían con la mujer y la hija de Pablo ahora luce abandonada y revuelta. Sólo quedan vestigios de lo que fue la vida de los asesinos confesos de Tuculet: agua estancada en una pileta Pelopincho, envases de cerveza en el porche, cd’s y juguetes.

El  mayor de los Arriarán cuenta con antecedentes por robo de autopartes. En su perfil de Facebook ofrecía velocímetros y otros artículos de automotores. Como así también promocionaba la venta de vehículos. Todo quedó en el pasado. Incluso, su padre, Hugo Arrarián también escapó de la zona. Dejó su trabajo en la remisería ubicada casi enfrente de la estación de servicio donde sus hijos interceptaron al rugbier de Los Tilos. Lo que se sospecha es que su hermano participó de algún hecho. Si bien confesaron el crimen, los imputados, alojados en la Alcaldía Petinatto de Olmos, ensayaron una explicación que podría ser una estrategia defensiva. Matías dijo que “se le escapó el tiro”. Con este escenario, la jueza Garmendia deberá resolver el pedido de prisión preventiva por el delito de homicidio simple agravado. El viernes los investigadores encontraron un arma cerca de la escena del crimen. Pero no corresponde con el calibre de la que mató a Tuculet.

Homenaje. Ayer por la tarde, cinco clubes de rugby de La Plata organizaron una jornada de homenaje al joven deportista. Se realizó un minuto de silencio simultáneo y una suelta de globos verdes y amarillos, colores de Los Tilos, la institución a la que pertenecía Tuculet.



Cecilia Di Lodovico