POLICIA FEMICIDIO EN EL COUNTRY


Farré es “imputable, narcisista y psicópata”


Foto:Telam

agencias

La “ira”, los “celos” y el “resentimiento” que Fernando Farré sentía hacia su esposa Claudia Schaefer lo llevaron hace siete meses a apuñalarla y degollarla en el vestidor de la casa que alquilaban en el country Martindale de Pilar, en un hecho en el que estaba totalmente consciente de lo que hacía y que no actuó bajo un estado de emoción violenta.
A esas conclusiones arribaron los psiquiatras y psicólogos de la Asesoría Pericial de San Isidro que analizaron durante meses el estado de salud mental de Farré y ayer entregaron sus informes finales en la Fiscalía Especializada en Violencia de Género de Pilar.
La fiscal Carolina Carballido Calatayud trabaja en el requerimiento de elevación a juicio para que Farré sea juzgado.
“La conducta homicida respondió a una etapa reflexiva por parte del victimario y reconoce un ánimo preexistente de malestar, ira, celos o resentimiento que actuó persistentemente sobre su personalidad y que culminó en la descarga motora delictiva”, dice la conclusión del informe de las psiquiatras oficiales.

Razonable y calculador. Las psiquiatras afirman que “al momento del hecho, el imputado no padecía insuficiencia de sus facultades o alteración morbosa de las mismas, o estado de inconsciencia que le impidiera comprender la criminalidad de sus actos y/o dirigir sus acciones” y describieron a Farré como “un sujeto razonante y calculador”.
Frente a los hechos que se le imputan, los peritos destacan que el gerente de marketing muestra “indiferencia”, que “no hay exteriorización de vivencias de angustia ni arrepentimiento” y que “no presenta empatía”.
A la hora de analizar un posible móvil del crimen, las psiquiatras señalan que “la situación vital por la que atravesaba (Farré), pérdida laboral y separación conyugal configuraron para él una herida narcisista que no hizo más que profundizar conductas agresivas de hostigamiento hacia la víctima”.
Al describir los rasgos principales de la personalidad, las psicólogas señalan que es “de estilo narcisista, con rasgos psicopáticos y paranoides”.
Los peritos descartan la emoción violenta, aseguran que “las lesiones ejecutadas” no sólo “denotan intención” sino que guardan “una secuencia y finalidad, lo cual es reflejado por el informe de autopsia”.
Después de haber asesinado a su esposa, Farré aseguró a un vigilador que la había matado porque le había dicho que “un pobre hombre”. Al analizar esa frase, los peritos descartaron que sea cierto que él sólo recuerda “momentos aislados” del crimen. “Esos dichos han sido posibles pues tenía capacidad de fijación de la memoria, recordaba lo dicho por la víctima, para lo cual es necesario el concurso de la conciencia, y demuestra que no hubo amnesia”, señalan los especialistas.



Redacción de Perfil.com