POLICIA EL PAPA FRANCISCO ALERTÓ SOBRE ESTA PROBLEMÁTICA

Guerra de bandas narco por el poder en la Villa Zavaleta

Tres juzgados federales investigan el tema. Hay un muerto por semana y según reconocen fuentes policiales es el asentamiento porteño más peligroso.

Foto:Cedoc

Al término de una conferencia internacional sobre drogas en el Vaticano, el papa Francisco se acercó a la delegación argentina y transmitió su preocupación por un punto específico de la Ciudad de Buenos Aires: la Villa Zavaleta de Barracas. “Tengo mi corazoncito ahí”, les dijo el ex arzobispo porteño antes de completar la ronda de saludos al resto de los participantes. Ocurrió el 21 de junio pasado, durante la Conferencia Internacional Antidrogas a la que asistieron diversas fuerzas de seguridad del mundo.

Francisco no es el único preocupado por la escalada de violencia vinculada al narcotráfico en el asentamiento. En Comodoro Py, son tres los juzgados federales que siguen los pasos de una guerra narco que deja al menos un muerto por semana en el barrio ubicado a la vera del Riachuelo y que es considerado por las fuerzas de seguridad como el más peligroso de la Ciudad de Buenos Aires, según reconocieron fuentes policiales. Sólo el Juzgado Federal Nº12 de Sergio Torres tiene cinco causas abiertas que investigan el accionar de las organizaciones que operan dentro del barrio en el que habitan más de 50 mil personas.

Fuentes judiciales explicaron a PERFIL que los homicidios son producto de un enfrentamiento armado entre bandas, conformadas por entre quince y  viente personas de nacionalidad paraguaya, atomizadas pero conectadas entre sí, a diferencia de la Villa 1.11.14 de Bajo Flores, donde una sola organización –militarizada y de estructura piramidal– controla el territorio.

En Barracas, existen al menos cinco pequeñas organizaciones que se disputan la zona en diferentes puntos del asentamiento: Loma Alegre, las tiras de Zavaleta, Robustiano San Martín y las villas 21 24. Sin embargo, estas pequeñas células se unen con fines comerciales: “Se necesitan para traer grandes cargamentos de Paraguay. Cuando la droga llega, empiezan las peleas por las mejicaneadas constantes”, indicaron.

La venta se realiza principalmente, “al menudeo” desde la puerta de casas-depósitos donde almacenan los estupefacientes, principalmente marihuana, pero también cocaína y pasta base. A través de escuchas telefónicas, investigadores de la Policía Federal detectaron que las bandas narco de la Villa Zavaleta intentan enviar marihuana a Chile, por lo que incorporan miembros de esa nacionalidad a sus filas. La razón es monetaria. En el país trasandino, un kilo de marihuana tiene un valor de 1.500 dólares; mientras que en Buenos Aires, es de 200.

Desde 2010, el juez Torres ordenó unos cien operativos en el asentamiento, pero las casas que eran allanadas volvían a ser ocupadas por desprendimientos de la banda desbaratada o por rivales, por lo que el magistrado comenzó a donar los inmuebles a organismos públicos y organizaciones no gubernamentales para evitar que los narcos retomen el negocio en puntos de venta ya conocidos por los compradores.

En el asentamiento también son comunes las tentativas de homicidio, lesiones graves y otros hechos de violencia vinculados al narcotráfico. Los compradores muchas veces son víctimas de golpizas y los narcos obligan a pagar protección a los vecinos acostumbrados a los tiroteos. “Si no pagás, te roban”, denuncian algunos de forma anónima.

En 2010, el Padre “Pepe” Di Paola, muy cercano a Bergoglio, fue amenazado de muerte por los narcos de la villa. En septiembre de 2013, Kevin Molina, de 9 años, murió cuando intentaba cubrirse de un tiroteo entre bandas rivales de Loma Alegre y la villa 21. Una bala le atravesó la cabeza mientras se escondía debajo de una mesada. Estos hechos son también parte de la mecánica narco: “Este tipo de bandas usan el terror para amedrentar, saben que es la única manera de ganar el territorio”, destacan los investigadores.



Cecilia Di Lodovico