POLICIA TRANSFORMAR EL DOLOR EN ACCION


La mamá de Angeles Rawson instruye contra la violencia de género

Jimena Aduriz, madre de la adolescente asesinada por el portero Jorge Mangeri, se sumó a la fundación Wanda Taddei. Dice que participar resulta “sanador”.


Foto:Instituto Wanda Taddei

Son madres que perdieron a sus hijas en manos de un femicida. Son madres que transformaron su dolor en acción. Son tres madres que brindan charlas contra la violencia de género para que no haya más Angeles Rawson (16), Wanda Taddei (29) ni Julieta Mena (23). Y este viernes, juntas, marcharon por “Ni una menos”.
Jimena Aduriz, mamá de Angeles; Beatriz Regal, madre de Wanda y Marcela Morera, de Julieta, forman parte del Instituto de Políticas de Género Wanda Taddei. Se trata de una ONG que trabaja sobre políticas de violencia de género y hace tres años brinda capacitaciones para que las mujeres sepan qué hacer y a quién recurrir cuando son maltratadas por sus parejas. “El objetivo es que no haya más Wanda”, repite Beatriz ante un grupo de personas, en su mayoría mujeres, que escuchan atentas la historia de una madre que perdió a su hija en 2010 a manos del baterista de Callejeros, Eduardo Vásquez. El la prendió fuego en medio de una discusión, y por las quemaduras murió después de once días de agonía.
Wanda dejó al descubierto una problemática social que hasta entonces estaba invisibilizada. “Wanda quería salir, pero no tenía herramientas para hacerlo. No sabía cómo”, argumenta su mamá.
Jimena fue una de las oradoras en la apertura del ciclo lectivo que el instituto dictó en General Belgrano. “El Instituto Wanda Taddei es lo mejor que hay en materia de capacitación y es un orgullo para mí participar en alguna de las capacitaciones”, asegura. Pero admite que no le es fácil. “Ser parte de las charlas es sanador, aunque también tiene un costo alto a nivel emocional. Pero vale la pena, aunque hay que saber manejar el costo para que no te devaste”, explica a PERFIL Jimena, quien perdió a su hija en 2013.
Julieta Mena es una de las 275 mujeres que fueron asesinadas en 2015 a manos de un femicida, según datos de la Casa del Encuentro. Desde entonces su mamá intenta ayudar a otras jóvenes concientizando desde su experiencia. “Yo pensaba que la violencia de género empezaba cuando había golpes, pero hoy sé que no es así; empieza con un insulto, menospreciando y controlando. En la relación de Julieta no había golpes, pero sí muchas peleas. El le revisaba el Facebook, la fue alejando de sus amigos, la fue limitando en sus acciones y la fue apagando. Hasta que un día la mató. A ella y al bebé que esperaba”, explica Marcela. “Participar de las charlas y contar mi experiencia es el motor que me permite seguir a pesar del dolor. Uno siente satisfacción al intentar ayudar a una mujer o a su entorno para que abra los ojos, para que denuncie, para que salga de ese mundo de violencia y se le caigan las vendas de los ojos”.

Debates. “La ley de violencia de género crea la figura del acompañante para ayudar a estas víctimas. El rol es estar junto a la mujer en la instancia judicial, policial y emocional. Nosotros tomamos esa figura y empezamos hace tres años a realizar capacitaciones gratuitas en General Belgrano, en la Universidad de Lomas de Zamora, en la parroquia Corazón de María de Constitución y en San Vicente. En los cuatro puntos se dictan charlas semanales por cuatro meses y luego se brinda un certificado simbólico al finalizar la cursada”, detalla a PERFIL el abogado Julio Torrada, presidente del Instituto Wanda Taddei. “Allí les damos herramientas para que sepan cómo actuar ante un acto de violencia, cómo asistir a una víctima, qué hacer en la comisaría, en el hospital, en la fiscalía, y para contenerla emocionalmente”.
El letrado destaca que la presencia de las mamás de víctimas de femicidio genera compromiso y sensibilidad por parte de los concurrentes. “Beatriz Taddei siempre repite que si su hija y otras muchas mujeres hubiesen tenido capacitaciones y estas charlas, hoy estarían vivas”.
Beatriz, Jimena y Marcela participaron de la marcha que unió Plaza Congreso con Plaza de Mayo. Recordaron a sus hijas y pidieron: “Ni una menos. Vivas nos queremos”

 

#NiUnaMenos, el grito masivo de preocupación

El crimen de Chiara Páez generó el año pasado el primer grito masivo de preocupación, hartazgo y motivó el lema “Ni una menos”. Este viernes se volvió a levantar esta bandera y se reiteró el pedido: que no haya más mujeres asesinadas en manos de sus parejas o ex parejas. De la marcha participó el Instituto Wanda Taddei.
Una multitudinaria columna marchó de Plaza Congreso hasta Plaza de Mayo. Las pancartas con fotos de víctimas del femicidio colmaron la marcha. Sus familias levantaban las imágenes mientras pedían que los casos no se repitan. “Ni una menos. Vivas nos queremos”, fue el grito que más se escuchó en otra jornada histórica.
En 2015 se registraron 275 femicidios, según la ONG La Casa del Encuentro. Una mujer asesinada cada 30 horas. Y según datos de las organizadoras “se produjeron 66 nuevas muertes en los primeros cien días de 2016”. Lo que generó que por segunda vez un 3 de junio se saliera a las calles para exigir justicia por las que ya no están y políticas efectivas para cuidar a las que son víctimas de la violencia machista. Además, se volvió a pedir por estadísticas oficiales, ya que hoy las cifras que se conocen siguen siendo relevadas por organizaciones sociales a partir de reportes periodísticos.



Nadia Galán