POLICIA

La pesadilla del country San Diego: la anestesista y su manía de tirar por tirar

Antes de hacerse famosa por balear el auto que ocupó su cochera, atacó a guardias, pileteros y un empleado de limpieza.

Foto:Cedoc

Había sido expulsada del country San Diego, y la Justicia de Mercedes rechazó el amparo que había presentado para poder ingresar a su casa. Ya no podía ocultarse en algún baúl, como lo había hecho antes. Hace tres semanas, María Verónica Ambertín volvió a enfurecerse. La anestesista de 47 años que baleó un auto en Recoleta arremetió con su camioneta contra el portón del barrio privado. "Llegué y las puertas estaban cerradas, los autos se empezaron a montonar en la entrada. Supimos que estaba esta mujer intentando entrar y los guardias se lo impedían. Ella dio marcha atrás y se mandó contra la reja", contó a PERFIL una vecina de San Diego que presenció uno de los ataques de furia de la médica.

No era la primera vez que "la loca del rifle" provocaba disturbios. A las amenazas y los daños que padeció su ex pareja, un reconocido nefrólogo, se suman reiterados ataques al personal del barrio y a sus habitantes. La agresividad llegó a tal punto que el country envió un mail a sus socios advirtiendo sobre la peligrosidad de la mujer: dieron su nombre y avisaron que revisarían los vehículos de cada socio y mantendrían cerrados los portones. "Nos pidieron que tuviéramos cuidado", reveló una vecina.

Un socio de San Diego contó que, en una oportunidad, “le disparó a una camioneta desde su ventana y le reventó las ventanillas y las luces”. “Se parapetaba en su casa y disparaba con dos armas: un rifle con mira telescópica y una pistola de gas comprimido”, indicaron.

Los vigiladores fueron los objetivos predilectos de la anestesista, sobre todo aquellos encargados de cuidar la casa de su ex. El country dispuso custodia especial a la propiedad luego de que la fachada apareciera manchada con pintura y con los vidrios rotos.

Dos hombres de seguridad fueron sorprendidos por Ambertín cuando se trasladaban en moto. Se acercó con su camioneta y, con malicia, los tiró al pavimento. También disparó contra uno de los vehículos de la empresa encargada de la seguridad y robó las llaves de uno de los carritos de los vigiladores. En otro episodio, le disparó a un guardia que se trasladaba en una bicicleta.

No fueron las únicas víctimas: un empleado de limpieza recibió un proyectil en una de las nalgas. Y, según cuentan en San Diego, también molestaba a los pileteros.

A raíz de los incidentes, el tribunal de disciplina le prohibió el uso de los lugares comunes, primero, y decidió la expulsión después, basada en las reglas de convivencia del country, regidas por el sistema de geodesia, en el que los espacios comunes pertenecen a la sociedad.

La anestesista no se quedó de brazos cruzados. Un mes atrás visitó al abogado Miguel Angel Pierri. "Es una mujer inteligente, pero detecté cierto desequilibrio emotivo. Le recomendé que visitara a un psicólogo. Me respondió que no lo iba a hacer, y de una manera frontal me dijo: ‘Yo tengo mucho dinero y puedo pagar sus honorarios’".

Ambertín pertenece a una familia acomodada y se recibió con medalla de honor. Vivió varios años en Europa, y no tiene una buena relación con su ex marido. “Yo la quiero defender porque necesita ayuda. Tuvo muchas señales de alerta y el Estado no hizo nada. Los funcionarios judiciales que no ordenaron una internación son los responsables de lo que sucedió en Recoleta”, añadió el abogado.

Sobre el acceso a su casa del country San Diego, Erica Zajc, del estudio de Pierri, consideró que “es inverosímil y jurídicamente cuestionable que no la dejen ingresar. Se está violando su derecho a la propiedad y a la igualdad ante la ley”.

 Internada y con custodia

Verónica Ambertín continuaba ayer internada con custodia policial en un psiquiátrico de Parque Patricios, adonde fue trasladada luego de intentar fugarse del Hospital Fernández. La anestesista fue detenida el jueves por los delitos de “daños” y “tenencia de arma”, tras haber disparado siete veces contra un Peugeot 307 en Recoleta. "Se trata de un arma de gas comprimido y no aire, por lo cual se agrava el delito", indicó a PERFIL Erica Zajc, abogada del estudio de Pierri.

Los letrados pudieron confirmar que Ambertín cuenta con ocho causas penales. El 8 de octubre fue procesada por “coacciones” contra su ex pareja. “Se intervinieron los teléfonos y se probaron 22 amenazas”, contó Claudio Caffarello, abogado de su ex pareja.

Marcelo Rocchetti, representante legal del dueño del 307, pidió al juez Fernando Klappenbach que ordene medidas tendientes “a preservar la integridad física de su patrocinado y de su familia”. Además, solicitó la realización de pericias psiquiátricas para saber si Ambertín es peligrosa para sí y para terceros.



Cecilia Di Lodovico