POLICIA ENTREVISTA EXCLUSIVA | PRIMERA PARTE


Mi Sangre: "No se me pasó por la mente fugarme"

Tras el presunto intento de escape, el colombiano habló con PERFIL y aclaró los hechos: "No es la primera vez que entran con planos". Por qué compara al penal de Ezeiza con "un campo de Auschwitz".

Capo narco. López Londoño está a punto de ser extraditado.
Capo narco. López Londoño está a punto de ser extraditado.
Foto:Cedoc Perfil

"¿Usted intentó fugarse del penal?". Esa fue la primer pregunta a la que tuvo que responder Henry de Jesús López Londoño, el colombiano popularmente conocido como "Mi sangre", detenido en la cárcel de Ezeiza desde 2012. "No, en lo absoluto", respondió y dio inicio a una entrevista en la que, por primera vez, contaría en detalle su versión de los hechos.

La semana pasada, la abogada de Londoño, María Gabriela Ricagno, había intentado ingresar con un plano de Ezeiza a la penitenciaría donde el acusado por narcotráfico pasa sus días. Rápidamente, los medios se hicieron eco de la noticia luego de que, desde el penal, se remarcara que el mapa podría formar parte de un plan de escape.

"No se me pasó por la mente fugarme. No tendría porque hacerlo", aseguró Mi Sangre a PERFIL. "Es absolutamente absurdo que, a un mes y medio de concluir la condena, pensara en fugarme". El plazo al que se refiere se basa en el hecho de que, "el delito por el cual se pide su extradición es el de 'conspiración', que en nuestro país equivale al de 'confabulación'", explican desde su defensa y remarcan: "Acá, ese delito tiene una pena máxima de 6 años y se purga en cuatro años. Entonces, así como la Argentina no entregaría a una persona por hechos que no son delito, no se podría soportar una privación de libertad por un tiempo mayor que el que cumpliría una persona condenada acá por el mismo delito".

Plano. "No es la primer vez y no va a la última que mis abogados tengan que entrar con planos, con esquemas. Hace parte de lo que es mi defensa. Estamos citados a una indagatoria el 15 de octubre y estamos trabajando en un planteo de incompetencia territorial del Juzgado N°2", señaló el detenido.

Según detalla Londoño, "todo lo que sucedió en esa investigación que están llevando a cabo por lavado de activos se desarrolló en Provincia" y remarcó que "el mapa que intentó entrar la doctora, no lo trató de entrar a escondidas, es grande y lo puso a disposición del servicio. No tiene ni siquiera marcada el área de la cárcel ni su zona periférica". "Es un mapa urbano de Ezeiza que es inidoneo (SIC) para cualquier fuga", reveló.

"Esto no es más que una estrategia de la gente de inteligencia que me armó todo esto junto a la policía colombiana y lo que están haciendo es ejerciendo presión en contra de la Corte (Suprema), que está intentando definir mi situación", consideró Mi Sangre. Justamente, el máximo tribunal debe definir si el colombiano será extraditado a Estados Unidos.

"Hay no menos de diez municipios que afectan a la investigación. No solo es zona norte", respondió en base a su defensa de incompetencia territorial y aseguró que "se basa en los lugares donde vive la gente investigada, los puntos que marcan las antenas de celulares, la zona por la que se mueven, donde se hicieron los allanamientos" y demás.

"Lo que hicieron fue sacarle una foto al mapa, al carnet y con eso le vendieron a los medios de comunicación un bomba mediática", sostuvo Londoño.




Requisa. El episodio del plano desencadenó una requisa en la celda del detenido colombiano. "Me encontraron CD's de mi causa, otros con películas y series, una computadora, USB y discos de trabajo, módem y un teléfono", puntualizó. Todos los elementos estaban autorizados para que él los use salvo el celular Iphone que tenía escondido y que usaba para comunicarse únicamente con su familia. En la entrevista, no quiso revelar quién se lo facilitó.

"Llevo dos años y tres o cuatro meses trabajando con esos elementos", sostuvo Mi Sangre y remarcó que el personal penitenciario "estaba en conocimiento" de estos objetos, salvo del celular.  

Habeas Corpus. Tras encontrar el teléfono de Londoño, sumado a la sospecha del plano, el juez federal Sebastián Ramos ordenó que se lo cambie de celda. Ahora, el colombiano permanece 23 horas encerrado –solo sale una hora por día al patio– y tiene cámaras que registran sus movimientos (incluido cuando va al baño).

"Son condiciones infrahumanas", remarcó y consideró que "esta situación mediática generó una presión en el Gobierno que la entiendo pero no la comparto". "Pero de ahí a que con estas medidas vengan a avasallar mis derechos y convertir Ezeiza en un campo de Auschwitz, hay una diferencia grande", disparó.

Ante esta postura, la defensa ya presentó un recurso de habeas corpus y destacó que lo que buscan es sacarlo rápidamente del país. "Hay una presión clara de una fuerza bastante poderosa que quiere sacarme del país", afirmó luego de señalar a las agencias de inteligencia como los organismos que están detrás de este operativo.