POLICIA UN RECUERDO ESPECIAL EN LA MOVILIZACION DE NI UNA MENOS

“Micaela luchaba por esto y ahora es nuestro compromiso”

Los padres de la joven asesinada en Gualeguay participaron de la marcha por primera vez. “Ojalá hubiésemos podido acompañarla a ella”, dijeron.

Cruzada. Néstor y su esposa Andrea (con la remera que usaba su hija) encabezaron una de las columnas que partió desde el Congreso.
Cruzada. Néstor y su esposa Andrea (con la remera que usaba su hija) encabezaron una de las columnas que partió desde el Congreso. Foto:cuarterolo

Andrea y Néstor encabezan una de las columnas de Ni Una Menos. Son los padres de Micaela García, la joven de 21 años que fue estrangulada y sometida sexualmente hace dos meses en la ciudad de Gualeguay. “Es la primera vez que vengo a una marcha”, confiesa ella en un improvisado y emotivo discurso a metros del Congreso Nacional.  

“Yo siempre digo que hablo como mamá, pero mi preocupación ya no alcanza para proteger a nuestras hijas”, explica Andrea. “Ojalá hubiese podido acompañar a mi hija en esta marcha”, dice entre lágrimas. “Fue lo único que no hice con ella porque no lo creía conveniente. Hoy les digo a todos que empecemos a ocuparnos de nuestros hijos para criarlos de forma diferente para que todos puedan, el día de mañana, disfrutar de sus hijas. Yo la disfruté a full 21 años, pero eso no alcanza. Ojalá todas puedan seguir disfrutando a nuestros hijos”.

“Micaela estaba luchando por esto y ahora se transformó en nuestro compromiso de por vida”, dice Néstor a PERFIL.

“Es la primera vez que participamos de una marcha, ni siquiera fuimos a las que se hicieron por Micaela. Pero ahora es una cuestión especial. Queríamos adoptar un poco el compromiso que Mica tenía con la causa. Es una forma de aportar y seguir visibilizando esta problemática”, destaca.

La de ayer fue la tercera marcha que se hace bajo la consigna Ni Una Menos.

Para los padres de Micaela, en los últimos dos años hubo pocos cambios. “Hay muchos puntos por los que hay que trabajar para cambiar el sistema legal, que es tan verticalista. Por ejemplo, un juez como persona única decide solo. Lo mismo pasa con los fiscales y lo vimos en nuestro caso. El fiscal tenía que tomar declaraciones a las personas que tenían que ver con la desaparición de Mica, recolectar pruebas y al mismo tiempo tenía que ordenar a la policía sobre la búsqueda. Todas las decisiones caen en una sola persona y cada hora que pasa se pierde en buscar a la persona que está desaparecida. El fiscal que trabajó en nuestro caso lo hizo muy bien, hoy es mi amigo, pero se necesita que intervengan otros fiscales para no perder tiempo al buscar a una persona desaparecida”, dice Néstor.

“Hoy –agrega– mi esposa se encarga de la fundación que creamos y yo estoy tratando de entender un poco cómo funciona el sistema para ver cuál es el mejor camino para hacer los cambios. Entiendo que hay fallas en los tres poderes en el Estado: hay leyes cajoneadas, hay leyes que no están reglamentadas o no tienen presupuesto o hay personas que están a cargo de organismos y no están capacitadas y están ahí por un favor político. Tenemos la esperanza de poder cambiar algo, pero sabemos que no todo”.

Según el informe de la Corte Suprema de Justicia que se presentó esta semana, el año pasado aumentaron un 8% los femicidios con respecto a 2015 en todo el país. Micaela forma parte de la triste estadística de 2017 junto a Araceli Fulles y al menos cien mujeres más que fueron asesinadas, de acuerdo con reportes periodísticos.

“Micaela era activista en la pelea por la violencia de género. Estaba luchando por esto. Por eso creamos una fundación que la represente y trabaje por la equidad como lo hacía ella y participamos de proyectos de ley para trabajar en la prevención y la capacitación en los funcionarios. Ahora tomamos la posta en el compromiso de cambiar esta sociedad y lo haremos toda nuestra vida”, relata, pausado y conmovido, Néstor.  

Micaela estuvo una semana desaparecida. Fue encontrada sin vida el 8 de abril. Por el caso hay cuatro detenidos y un juez de cámara denunciado por mal desempeño.