POLICIA EL ESTIGMA DE UN SOLDADITO DE “LA YAQUI”

Operan a “Cara Cortada” por la cicatriz y después vuelve a la cárcel

El joven de 17 años, acusado de formar parte de una banda narco y vinculado a cinco homicidios, sería intervenido esta semana.

Foto:Cedoc

Una marca, un estigma y una polémica. Uno de los supuestos soldaditos de “La Yaqui”, la mujer sindicada como la jefa de una banda narco de Mendoza, le pidió al Estado que le realice una cirugía estética reparadora para eliminar de su rostro una cicatriz por la que se ganó el apodo de “Cara Cortada”. El joven de 17 años, quien se encuentra detenido acusado de cinco asesinatos, asegura que se siente estigmatizado por esta marca. Podrían operarlo esta semana.

Los padres de Franco, más conocido como “Cara Cortada”, ya firmaron el permiso y el menor se realizó los estudios prequirúrgicos. Mañana el ministro de Salud, Matías Roby, tendrá en su poder los resultados y pondrá fecha para que se realice en el Hospital Lagomaggiore la intervención, que según sus dichos no pasará de la próxima semana. “Va a ser una cirugía con recuperación ambulatoria con cama. Es decir que se lo opera, se queda internado hasta que se reponga de la anestesia y al final del día vuelve al ex Cose (centro de detención juvenil)”, detalló el funcionario a la prensa local.

La cicatriz que le valió el apodo se la produjo maniobrando una amoladora cuando estaba trabajando en una obra en construcción. Al parecer, mientras la máquina estaba encendida se le salió el disco de corte e impactó en el costado derecho del rostro de Franco. Desde entonces se lo conoce como “Cara Cortada”. Desde el año pasado, está detenido acusado de cinco homicidios y de ser uno de los jóvenes sicarios de Sandra Yaquelina Vargas, la supuesta líder de una banda narco.

Sospechan que “Cara Cortada” cometió al menos cinco asesinatos y dos de los más resonantes ocurrieron en el año 2012. Al parecer, los hermanos Marcelo (19) y Daniel Pavés (30) tenían un asunto pendiente con “La Yaqui” que se resolvió con cuatro tiros contra el cuerpo del primero y seis para el segundo. Ese mismo año el menor fue detenido, pero seis meses después se fugó de la cárcel. En 2013 se entregó porque temía por su vida.

La fiscal penal de menores Liliana Curri, quien investiga algunas causas del joven, aseguró a Diario Uno: “No es una cuestión prioritaria cuando otras miles de personas esperan para ser atendidas. No estoy en contra de este tipo de acciones por parte del Estado, pero creo que podría esperar”.

La polémica quedó instalada y el ministro de Salud explicó: “El está estigmatizado por las marcas, y sacarlas es parte del proceso de reinserción social. Hoy es un líder negativo y la cicatriz representa parte de su pasado no feliz”.



Nadia Galán