POLICIA DOBLE CRIMEN DE PILAR

Parricidio: peritos hallaron cincuenta vainas servidas

Son calibre 9mm, el mismo de la pistola secuestrada en la casa del horror. “Estaban por todas partes”, admitió un jefe policial.

Foto:Infojus Noticias

 

La casa del horror de Pilar, donde un matrimonio fue asesinado, descuartizado y calcinado por sus hijos, todavía tiene custodia policial. El recuerdo del espanto está fresco en el vecindario, donde muchos aseguran haber visto la humareda que provocó la quema de los restos. A una semana del caso, los investigadores todavía no pudieron determinar la mecánica de los asesinatos, aunque la principal sospecha indica que las víctimas fueron ejecutadas a tiros.

Karen Klein (22), acusada por el doble homicidio junto a su hermanastro y novio, Leandro Yamil Acosta (25), declaró ante la Justicia que no participó de las ejecuciones y acusó a su pareja. Dijo que él mató a su padre, Ricardo Ignacio Klein (54), de un disparo en la cabeza mientras dormía, y que después asesinó de dos balazos a su madre.

En la casa de la calle Sarratea al 2700, la policía secuestró una pistola calibre 9 milímetros con la que se sospecha habrían sido cometidos los crímenes. Se trata de un arma marca Bersa, modelo Pro Serie D 70700, con su documentación en regla. Según las fuentes del caso consultadas por PERFIL el dueño es el supuesto homicida: Leandro Acosta.

Un dato que llamó la atención de los detectives que revisaron el domicilio es la cantidad de vainas servidas que encontraron en el lugar: cincuenta. Y todas del mismo calibre que la pistola que fue incautada.
 

Los casquillos “estaban por todas partes”, indicó a PERFIL un jefe policial que participó del operativo. También confirmó que algunas de ellas estaban en el dormitorio donde se sospecha que fue asesinado Klein.  

Voceros vinculados a la investigación confiaron que el chico habría practicado tiro en los días previos a los homicidios.

En la casa de la familia Klein también hallaron una escopeta calibre 12/70 marca IGA Gaucha, y los elementos con los que se sospecha habrían descuartizado los cuerpos de sus padres: tres hachas de mano con mango de madera, un machete y dos palas. Se cree que los acusados convivieron con los cuerpos entre diez y doce días, el tiempo que necesitaron para descuartizarlos y calcinarlos con el objetivo de no dejar evidencias.
En su relato ante el fiscal Eduardo Vaiani, a cargo de la investigación, Karen dijo que fue obligada a limpiar la escena y que su novio la amenazó con quemarla viva. “Me decía que me iba a quemar viva”, dijo ella, según reveló el programa El expediente, de C5N.

“Después de los crímenes, Leandro me decía que veía gente muerta, que tenía alucinaciones”, contó. Sobre los cuerpos dijo: “Yo vi los cadáveres el día del crimen. Leandro hizo fogatas grandes”, amplió. También reveló que después de asesinar a su padre, Leandro destrozó “la cama a hachazos” y “la hizo leña para el hogar”.

Tanto Karen como Leandro permanecen detenidos, acusados por el delito de “doble homicidio agravado”. En las próximas semanas serán evaluados por peritos psicólogos y psiquiátricos que determinarán si son imputables o no.



Leonardo Nieva