POLICIA

Se perfilan como el primer cartel de la Argentina

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El delito, en Argentina, mutó a “narcocrimen” y la medición ya no puede ser la misma. Rosario se convirtió en un escenario propicio para el crecimiento y el desarrollo de una banda local fuerte y bien ensamblada: Los Monos. Ocurre que los gobiernos de Santa Fe, con el socialismo a la cabeza, le rifaron la provincia al narcotráfico poniendo en jaque a la sociedad que ahora es rehén de una guerra que recién empieza. La lógica narco es: “Si nos dieron el espacio y la logística, además de la maquinaria de la pobreza, cuál es la razón ahora para que nos vayamos”. 

Santa Fe es una cápsula narco dentro de un país “narco-mara”. Mientras la atención estaba puesta en las pandillas más emblemáticas de Rosario, como Los Niños Populares y Las Favelas, por el otro lado avanzaban, sin tregua y con jactancia, Los Monos.

Es la banda organizada que mejor supo importar la metodología de los carteles mexicanos y colombianos, siguiendo más la tradición de los primeros, en cuanto a que comenzaron siendo organizaciones de pandilleros “sofisticados” con apoyo dentro del fútbol, la mala policía, exonerados y gobiernos que con abulia fueron estratégicamente conniventes.

Hoy Los Monos son la banda criminal que se perfila en la formación del primer cartel local de Argentina con construcción de narcotúneles, el método de las narcopalomas y un conglomerado mafioso que excita, dentro del mundo narco-terrorista.

Se fue convirtiendo en una banda que por el alcance que logró dentro de Rosario junto a unas pocas células dispersas por otros territorios se podría perfilar como el primer cartel del país con características importadas, pero con personajes locales. Pero para alcanzar el mote de cartel le falta contar con una célula internacional (expandirse más allá de las fronteras). Tampoco tiene un líder carismático, una especie  de “salvador” que llegó para “devolverles a los pobres todo lo que le han quitado”.  Los Monos son una organización que se conforma a través de un clan, y no desde una única personalidad. Pero a pesar de estas distinciones son una organización con fuertes aspiraciones a cartel y sin fachada solidaria. Los Monos se valieron de la ignorancia y la pobreza, las dos variables que homologan al gobierno nacional en su ficción progresista con el socialismo, en su ficción de equidad. Pero también se nutrieron de la voraz corrupción que transformó el tejido social quebrado en perforado.

* Socióloga, investigadora de la problemática de narco-maras.



Laura Etcharren