POLICIA INVESTIGAN UN AJUSTE DE CUENTAS ENTRE BANDAS

Sicarios ejecutan a balazos a dos jóvenes en Rosario

La ejecución parece obra de sicarios. Ocurrió en Rosario, una ciudad que hace rato aprendió a convivir con las leyes del narcotráfico. Esta vez, dos jóvenes de 28 y 23 años fueron acribillados por  un tirador que los atacó por la espalda.
Para los investigadores del caso el doble asesinato sería un capítulo más de una larga guerra entre bandas vinculadas al negocio de la droga en la ciudad.
Fuentes policiales indicaron que las víctimas fueron ejecutadas a las 4.30 de la madrugada de ayer en la esquina de Garibaldi y Avenida Circunvalación, a la altura de la Colectora Oeste. Los jóvenes asesinados, identificados como David Zapata (23) y Mario Ledesma (28), circulaban en moto cuando fueron atacados. Según fuentes judiciales, una de las víctimas presentaba diez disparos de arma de fuego en el cuerpo, todos ellos en la espalda. El que manejaba la moto falleció de un certero tiro en la cabeza.
Si bien en el lugar los peritos hallaron al menos doce vainas servidas calibre 9 mm., hasta el momento no se pudo establecer si todos los disparos fueron realizados por una misma arma.
Ademar Bianchini, el fiscal que está a cargo de la investigación, se mostró sorprendido por “la crudeza del ataque”, según reconoció en declaraciones al diario La Capital de Rosario.  
“Pareciera que estaban siendo perseguidos por una o más personas, pero todavía se desconoce en qué circunstancias”, puntualizó.  
Las fuentes dijeron que están siguiendo distintas líneas de investigación, y aclararon que en el lugar donde los jóvenes fueron asesinados no hay cámaras de seguridad. No obstante, aseguraron que están buscando pistas de los autores en otras que están instaladas en la zona.
“Hasta ahora no hemos detectado cámaras en la zona. Estamos haciendo un relevamiento detallado para ver si hay cámaras particulares o de alguna empresa, no que tome el homicidio, pero al menos para que nos acerque a ver si fueron perseguidos por algunas cuadras, pero hasta el momento no hay testigos ni cámaras que hayan sido localizadas”, explicó el fiscal.     

Sin armas. Uno de los cuerpos quedó en medio del asfalto, y el otro a un costado del camino, sobre un pastizal. Según voceros policiales, en el lugar no hallaron armas de fuego. ¿Se las robaron? ¿O no tenían?    
Los investigadores no pasaron por alto un dato: las víctimas tenían tatuajes tumberos. Creen que formaban parte de una banda y que fueron asesinados en el marco de una disputa. Por lo pronto, la cantidad de disparos y la mecánica tendría sello de sicarios.



Leonardo Nieva