POLICIA CUMPLE DOS AÑOS PRESO EL CAPO NARCO

Una asesora de la ONU visitó en la cárcel a Mi Sangre

Llegó desde Colombia para interiorizarse de su situación en la Argentina, donde está detenido desde octubre de 2012. El pedido de extradición a EE.UU. sigue demorado.

La situación de Mi Sangre sigue sin definirse. A dos años de su detención, el presunto capo narco colombiano continúa detenido en la Argentina, a la espera del juicio que resuelva el pedido de extradición que reclama Estados Unidos.

Desde el penal de Ezeiza, Henry de Jesús López Londoño juega sus cartas para obtener asilo en el país y volver a vivir con su esposa y sus dos hijos, quienes lo esperan en la Argentina. Con ese objetivo, consiguió que una asesora de seguridad de Naciones Unidas lo visitara en la cárcel para interiorizarse de su situación.

Según pudo saber PERFIL, Ana Lucía Daza Arevalo, representante de Colombia para Auditorías de Seguridad del Area de Prevención del Delito y Fortalecimiento de la Justicia de la Organización de las Naciones Unidas, estuvo con Mi Sangre los días 8, 9 y 10 de octubre pasado.  
Según indicó su abogado defensor, Carlos Broitman, es  probable que la ONU origine un expediente. “Naciones Unidas tiene atributos para emitir resoluciones cuando hay problemas entre los Estados”, señaló.

“Yo considero que técnica y jurídicamente está probado que mi defendido es un perseguido político y que la extradición no debe proceder”, añadió el letrado a este diario.

Mi Sangre fue detenido el 30 de octubre de 2012 cuando salía de cenar de un restaurante de Pilar, acusado de narcotráfico. El año anterior había entrado a la Argentina con un pasaporte falso a nombre de un venezolano.

Según fuentes judiciales, el jueves próximo estaría en condiciones de recuperar su libertad porque se vence el plazo de prisión preventiva para un detenido sin sentencia firme. Su defensa está preparando el pedido de excarcelación, pero difícilmente el juez federal porteño Sebastián Ramos autorice el reclamo porque tiene la facultad de prolongar su detención seis meses más o un año como máximo, algo que casi todos descuentan.  
En sus días en prisión, el supuesto jefe del cartel Los Urabeños consiguió estar aislado del resto de la población carcelaria –actualmente está alojado en un sector para presos psiquiátricos– y relacionarse con los estudiantes universitarios. Desde hace unos meses comenzó a estudiar la carrera de Derecho, quizá para preparar mejor su próxima defensa.



Leonardo Nieva