POLICIA FLAGELO

Una madre encadenó a su hijo a una cama para que no consumiera paco

Sucedió en Tucumán. El chico tiene 14 años y dejó la escuela. Video.

Chico adicto encadenado
Chico adicto encadenado Foto:captura
El avance de la droga en los sectores más vulnerables del país tuvo un caso extremo en la provincia de Tucumán. Allí una madre encadenó a la cama a su hijo de 14 años para evitar que siga consumiendo paco.

"Llegué a pensar que prefería que esté encadenado y no muerto en la calle. Le daba la comida y todo lo demás ahí, y él estaba mal y lloraba; obvio que me siento mal por lo que hice", relató Miriam al programa Periodismo para Todos, que se emite por canal 13.

La señora reveló que su hijo dejó la escuela, tiene todos los dedos quemados y erupciones en la piel, y contó que llegó a vender su ropa, la de sus hermanos y los electrodomésticos de la casa para comprar dosis de paco. Cansada de ver a su hijo en esas condiciones, además de encerrarlo, puso rejas en la habitación para evitar que se escape y detalló que la respuesta siempre era la misma: "Mamá no puedo, no puedo, es más fuerte que yo". Actualmente, Thiago está internado en una clínica de rehabilitación en la provincia de Córdoba.

"El paco arruinó mi vida. Le pido al Presidente, o a alguien de arriba, que hagan algo por todos esos niños que están mal, no solo por mi hijo. No se puede hacer la vista gorda: esta es una problemática grandísima", lamentó. En agosto de este año, la Secretaría para la Prevención de la Drogadicción y la lucha contra el Narcotráfico (Sedronar) publicó un alarmante informe en donde se detalla que ya hay menores que arrancan con su adicción a la pasta de cocaína (paco) entre los 10 y los 11 años.

Secuestro y amenaza. “Si no te callás, vas a terminar velando a un familiar”, le dijo un secuestrador a una de las Madres del Pañuelo Negro, que luchan contra la venta de drogas en esa provincia. Luego de horas de amenazas para que dejara de denunciar el narcomenudeo, la dejaron libre, informó La Gaceta. La noticia se conoció porque un medio de TV en Buenos Aires la llamó para saber por qué no había tomado el colectivo que la iba a llevar a la Ciudad para ser entrevistada por el flagelo de la droga.

A raíz de esto, la mujer contó que había ido a imprimir los pasajes de ómnibus y cuando salía del ciber, se topó con un grupo de hombres que corrió hasta ella. Luego de exorcizar el miedo, la mujer tomó valor y se dirigió hasta la comisaría de Banda del Río Salí para radicar la denuncia. 




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