POLICIA

Vuelve a trabajar en su boliche el dueño de Pinar de Rocha

Daniel Bellini, condenado a 15 años de prisión por el crimen de Morena Pearson, su mujer, volverá en los próximos días a trabajar en Pinar de Rocha, el boliche de Ramos Mejía que lo impulsó hasta ser conocido como el Rey de la Noche.
Fuentes judiciales confiaron a PERFIL que el jueves pasado se realizó una audiencia en el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) Nº 1 de Morón para tratar el pedido de Bellini, quien cumple prisión domiciliaria en una casaquinta de Parque Leloir desde diciembre de 2013.
Según pudo averiguar este diario, el padre de la víctima, Francisco Pearson, y los fiscales de juicio, Adrián Flores y Marcelo Varona Quintián, no se opusieron al deseo de Bellini, por lo que el juez Claudio Chaminade accederá a otorgarle el beneficio en los próximos cinco días.
Se trataría de una jornada laboral de tres días rotativos de entre cinco o seis horas, desde las 10 de la mañana en el local bailable ubicado en Avenida Rivadavia al 14700, frente a la casa donde ocurrió el homicidio, el 21 de marzo de 2008.
El empresario habría dado dos argumentos ante Chaminade, el particular damnificado, representado por el abogado Pablo Dobantón y los fiscales: dice que necesita trabajar para pagarse un costoso tratamiento contra el Mal de Parkinson que padece. Además, sostuvo que el trabajo también le ayudará a su rehabilitación.
El dueño de Pinar  fue condenado en 2011 a 16 años de prisión y al año siguiente, el Tribunal de Casación bonaerense confirmó la condena, pero le redujo la pena a 15 años.
Pese a que, mediante un comunicado, el director provincial de Salud Penitenciaria bonaerense aclaró que “la dirección a su cargo cuenta con recursos tanto humanos como médicos para el tratamiento de su patología”, en diciembre de 2013 logró que le concedieran prisión domiciliaria debido a que sus abogados aseguraban que no podía tratar su enfermedad en la cárcel. De esta manera, el Rey de la Noche pasó sólo cinco años y nueve meses de su pena en prisión.
En la actualidad, vive encerrado en una quinta ubicada en una de las zonas más exclusivas de Ituzaingó. Es monitoreado por pulsera electrónica y es vigilado por una tutora que él mismo eligió. Allí, convive con Priscila, la hija que tuvo con Morena. Y aún está a la espera de que la Suprema Corte de Justicia bonaerense se expida sobre su caso.
Morena Pearson, de 23 años, fue hallada agonizando el 21 de marzo de 2008, en el vestidor de la casa que compartía con Daniel Bellini.
De acuerdo con el fallo, el empresario sintió celos por una situación que se dio en Pinar de Rocha. Discutieron, Morena dejó el boliche y cruzó la calle hacia su casa, Bellini la siguió y la mató en el vestidor con un arma de fuego. La defensa sostuvo, en cambio, que se trató de un suicidio, una hipótesis que desecharon los jueces del TOC 1 de Morón y los de Casación.
Para el esclarecimiento del caso, fueron claves los estudios científicos de una perito oficial que indicaron que el disparo “sí o sí debía dejar salpicaduras de sangre tanto en el arma, como en la ropa o manos del ejecutor y, demostrado que sólo Bellini y Morena estaban allí, uno de los dos tuvo que ejecutar ese disparo letal”. Sobre las manos de la víctima no se hallaron rastros de pólvora ni sangre. A los jueces también le llamó la atención que “Bellini esa noche usaba un chaleco y, precisamente, ese chaleco nunca apareció”.
Creen que la prenda “tendría las famosas salpicaduras de sangre enunciadas por la perito”.

Cecilia Di Lodovico