POLITICA ESCANDALO EN LA JUSTICIA

Acusan a un fiscal de encubrir a narcos

Citó al jefe de los fiscales de San Isidro, Julio Novo, y a su equipo a declarar como posibles cómplices del narcotráfico. La investigación detrás del caso.

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Foto:Cedoc

Uno de los hombres más poderosos de la Justicia fue citado a declaración indagatoria por supuesta complicidad con el narcotráfico. La jueza federal Sandra Arroyo Salgado ordenó el jueves que el fiscal general de San Isidro, Julio Novo, se presente el 12 de noviembre ante su juzgado a declarar como imputado. El fiscal de la causa, Fernando Domínguez, ya presentó dos dictámenes contra Novo.

El jefe de los fiscales de zona norte está acusado de supuesto “encubrimiento agravado, atentado a la autoridad por estorbo al acto funcional, abuso de autoridad y violación de sus deberes oficiales”. La jueza también citó a los fiscales adjuntos Eduardo Marcelo Vaiani y Rodrigo Caro, y a las secretarias de la fiscalía Mariana Busse y Melisa Fernanda Rey. Todos miembros del equipo de Novo. El pedido de indagatoria está basado en más de 2 mil fojas de pruebas, dijeron a PERFIL fuentes de la causa, que incluyen escuchas telefónicas.

La causa contra Novo comenzó en 2012, cuando un fiscal de San isidro, Luis Manuel Angelini, decidió denunciarlo. Angelini investigaba dos crímenes narco que lo conducían hasta el cuarto piso de un edificio de Puerto Madero. Allí, asegura, encontró la raya que marcaba el límite de la Justicia, o al menos el de su jefe: el fiscal general Novo. Afirma que intentaron desviarlo de la investigación, le quitaron recursos, le entraban a su despacho, le cancelaron un viaje de trabajo a Colombia y trabaron allanamientos en el lugar.

Angelini estaba tras los asesinatos de los colombianos en el shopping Unicenter (julio de 2008) y la muerte de otro colombiano que recibió diez balazos en la puerta de un club náutico de San Fernando (2009). Los sospechosos de ambos crímenes tenían numerosos llamados a la oficina de la firma Madero Office Center SRL (MOC), en el cuarto piso de Alicia Moreau de Justo 1148. Pero además, encontró cruces de llamados con un teléfono de Gustavo Juliá, que más tarde caería detenido junto a su hermano en España por intentar ingresar casi una tonelada de cocaína. Cuando Angelini intentó allanar Madero Office Center, comenzó a encontrar “trabas”.

Cruzando información con otros fiscales, encontraron nexos con el triple crimen de General Rodríguez y el tráfico de efedrina. Recién ahí, el fiscal Juan Bidone pudo allanar la oficina. Martín Lanatta, condenado por los crímenes de Sebastián Forza, Damián Ferrón y Leopoldo Bina, también tiene llamados con la firma.

Además, Alberto Salvador López, condenado por ingresar miles de kilos de efedrina y desviarlos al mercado negro, hablaba con esa oficina. López tiene una empresa a su nombre en el mismo piso.

Los contactos de Gustavo Juliá fueron entre febrero de 2008 y horas antes del crimen de los colombianos en Unicenter. Los llamados entre esta oficina y los sospechosos fueron al menos entre 2007 y 2011. Madero Office Center SRL tenía como gerente a un ciudadano boliviano: Marcelo Leonardo Elías Mark. En 2013, Angelini envió un exhorto a Bolivia para seguir investigando la identidad de este gerente. La respuesta nunca llegó



Emilia Delfino