POLITICA ADUANA PARALELA

Interpol busca a mister Korea por mover más de us$150 millones

Sung Ku Hwang está acusado de ser quien suministró clientes para el contrabando a la banda de Barreiro Laborda y Minnicelli.

Edificio de la Aduana Argentina.
Edificio de la Aduana Argentina. Foto:CEDOC.

El juez en lo penal económico Marcelo Aguinsky, que lleva adelante la causa por la supuesta “Aduana paralela”, ordenó ayer la captura internacional del empresario coreano Sung Ku Hwang tras llevar a cabo varios allanamientos en disntintas propiedades sin éxito para tratar de localizarlo en Argentina. Tras el pedido del magistrado, la Inperol dictó una circular roja.

Según sospechan las autoridades, Sung Ku Hwang, conocido como "Mister Korea", se habría fugado a Corea del Sur vía Brasil. Por esta razón, Aguinsky solicitó su detención preventiva, sobre todo en ese país, con la intención de extraditarlo a Argentina, informó el diario Clarín. 

En la causa está acusado un grupo de empresarios y aduaneros encabezados por Carlos Oldemar “Cuqui”Barreiro Laborda, junto a Edgardo Rodolfo Paolucci; Néstor Frega; Claudio "Mono" Minnicelli, el cuñado del ex ministro y diputado Julio De Vido; Osvaldo Giacumbo; Vanesa Calamante; Mauro Del Mastro; Martín Aníbal Corral; Santiago Jiménez; Rodolfo Trebino y Federico Tiscornia.

Se sospecha que el empresario coreano sería el que contactó a la banda que integraban Barreiro Laborda y Minnicelli con los clientes para el contrabando de contenedores. Según informaron fuentes judiciales a Clarín, el ahora prófugo habría movido entre 150 y 200 millones de dólares en las maniobras vinculadas al manejo del comercio exterior.

Para tratar de ubicarlo, el juez Aguinsky ordenó allanar la sede de Bengbeng SA , empresa vinculada a “Mister Korea”, situada en la calle Zelarrayan; en una oficina ubicada en Juana Manso al 1100 y otra en Entre Ríos al 800, con nexos a Damián César Barros, también investigado por la Justicia. El fracaso de los operativos llevó al magistrado a ordenar su captura internacional.

Según sospecha la Justicia, Barreiro Laborda y Hwang habrían cobrado miles de dólares de forma anticipada por el ingreso de contenedores de contrabando en el puerto de Buenos Aires. Por cada uno que pasó los controles aduaneros, se conseguían 150 mil dólares.