POLITICA

Alfonso Prat-Gay: "No estamos aumentando la deuda, estamos cambiando de acreedores"

El ministro señaló que el costo hubiese sido un "ajuste, que no queremos realizar". Explicó los principales puntos del plan de negociación con los fondos buitre.  

El Gobierno aseguró que no avanzará en el canje de deuda hasta que se levanten "todas las medidas cautelares" de la Justicia estadounidense y sostuvo que el eventual acuerdo con los fondos buitre no es un aumento de la deuda sino de un cambio "de acreedores".

Así lo señaló durante la defensa del proyecto ley que habilita el pago a los holdouts el ministro de Hacienda, Alfonso Prat-Gay, ante las comisiones de Presupuesto y de Economía del Senado.

"Logramos, con sentencia firme, una quita del 30 por ciento en un corto tiempo. Con tres pilares: el primero fue restablecer la confianza con el el mediador, a través del camino de la verdad y la idoneidad", afirmó.

"Ya han aceptado la propuesta argentina el 90% de los bonistas litigantes de Nueva York, y también algunos de Alemania, y quizá algunos bonos que no aparezcan nunca".

"El Gobierno tiene dos objetivos, honrar la deuda y discutir los intereses", manifestó el ministro de Hacienda para luego agregar "que es bueno que esto lo resolvamos entre todas las fuerzas políticas. Hay que estar al día con todas nuestras deudas”. 

"No digamos más que estamos aumentando la deuda. Estamos cambiando de acreedores", disparó Prat Gay -quien estuvo acompañado por el secretario de Hacienda, Luis Caputo: el Procurador del Tesoro, Carlos Balbín, y el abogado de la cartera Eugenio Bruno- al responder una de las aseveraciones realizadas por la senadora cristinista María Ester Labado, quien se pronunció en contra del acuerdo.

A su turno, Bruno aseguró que "no vamos a avanzar ni en la emisión de bonos y mucho menos con el pago hasta que no tengamos certeza que todas las medidas cautelares sean levantadas", al intentar despejar dudas expresadas sobre la posibilidad de que, tras el acuerdo, se abran nuevos juicios contra el país.

De esa manera, el oficialismo busca reunir número con el objetivo de sancionar la norma, que deroga la ley de pago soberano y ley cerrojo y que esta mañana tuvo media sanción de la Cámara baja.

A lo largo de la reunión, Prat Gay advirtió que "mientras no se resuelvan estos temas, estamos aislados del crédito internacional. No hay país, no hay empresa que pueda crecer sin acceso al crédito".

Prat Gay dijo que "ya en 2005 existían 42 causas en el juzgado del juez Griesa, y uno podía adivinar que alguna de ellas iba a salir en contra de la Argentina" y recordó según datos oficiales "a septiembre de 2015 la deuda en default era de 11.359 millones de dólares, si ajustamos los últimos 6 meses transcurridos, este número se va a parecer muchísimo al que estimamos que vamos a saldar".

"La oferta base es igual al capital original más el 50 por ciento de intereses, que vale menos que la oferta del 2005", aseveró el ministro y relató que implica "un compromiso de pago de 7.569 millones de dólares, una quita del 26 por ciento de capital y 38 por ciento sobre intereses" y dijo que "este es el mejor acuerdo que pudimos obtener" .

También reconoció que "es posible que en un año se pudo haber mejorado el acuerdo" pero alertó que el costo hubiera sido un "ajuste, que no queremos realizar", si bien antes había planteado que la decisión del gobierno es avanzar por el lado de "un ajuste gradual" y no por el lado del shock.

En tanto, Caputo, quien remarcó que no viene de la política, dijo que el pago se hará mediante la colocación de "bonos en moneda en dólares en jurisdicción de Nueva York, al 7,5 por ciento, en plazos de 5, 10 y 30 años, en tres ediciones".

El ministro, por su parte, mantuvo otros cruces con senadores peronistas como el formoseño José Mayans y la tucumana Beatriz Mirkin, mientras cosechó respaldos del radical chaqueño Ángel Rozas, la macrista cordobesa Laura Rodríguez Machado y del sanjuanino de por Compromiso Federal Roberto Basualdo.

Casi al cierre, Prat Gay aseveró ante una intervención de un senador que "en el fondo, los países nunca pagan la deuda, la refinancian. No es óptimo pagar toda la deuda".



Redacción de Perfil.com