POLITICA


Arroyo Salgado, polémica: "Muchos dicen que Cristina mandó a matar a Nisman"

La ex pareja del fiscal fallecido remarcó que "no tiene dudas" que el "homicidio está vinculado con los servicios de inteligencia".


Foto:DyN

La jueza federal Sandra Arroyo Salgado brindó una extensa entrevista con un diario de Chile en el que contó como vivió la muerte de su expareja el fiscal Alberto Nisman y qué espera de la causa que investiga su muerte en el departamento de Puerto Madero.

Al comienzo de la entrevista de más de tres horas, la jueza remarcó que la muerte del titular de la UFI AMIA es el "el hecho institucional más grave que ha sufrido la Argentina desde el regreso de la democracia".

"Siento que es así", confirmó. "Porque no tenemos dudas, por lo que nos dijeron nuestros peritos y por todas las pruebas que hay en el expediente, que Alberto Nisman fue víctima de un homicidio. No tenemos dudas de eso, como tampoco por el contexto en el que ocurrió esta muerte y otras cuestiones que tienen que ver con amenazas. Con lo sofisticado y perverso de este hecho, no tengo dudas de que está vinculado a servicios de inteligencia. (...) Se trata de un homicidio a un fiscal general que estaba investigando el atentado terrorista contra la AMIA, que dejó 85 víctimas, en 1994. Y en un momento en que él había hecho una denuncia justamente por encubrimiento de ese atentado terrorista contra las más altas autoridades del poder de turno. En un año electoral", lanzó.

Arroyo Salgado describió cómo fueron las amenazas que recibieron. "Él recibió mails de amenazas en el mes de agosto de 2012, en noviembre y febrero de 2013. En esos mails se mencionaba una cantidad de sucesos, todos los cuales se fueron cumpliendo. (...) Por ejemplo, el que él recibe en febrero de 2013 hasta llega a decir: 'Sabemos el colegio en que van tus hijas, el club y hasta la casa a donde se van a mudar ahora'. Y justo nosotros nos mudamos en febrero de 2013".

La inseguridad que perciben forzaron a la familia a despedir a todo el personal de servicio, cuenta El Mercurio. La única persona que no fue echada es una mujer que cuida a Iara desde su nacimiento. "La verdad es que esto nos generó una crisis de confianza en la gente, muy importante. Con Iara, al poco tiempo que pasó esto, un domingo nos fuimos a almorzar solas y me dice que había dos cosas que eran las que más la angustiaban. Una, que sentía que no teníamos posibilidad de hacer el duelo, de encontrarnos para procesar el dolor de que le faltaba su papá. Y las cosas que hacía cotidianamente con él, como la costumbre que ellos tenían de ir a almorzar sushi los domingos. Rutinas que tenía con él. Eso, por todo lo que vino: la campaña de desprestigio y de ataque, tanto mediático como de funcionarios del gobierno anterior y dirigentes políticos. El año pasado, que era un año electoral, nuestra sociedad estaba muy dividida.Y este hecho fue muy politizado".

"¿Cómo califica el año pasado en su vida?", se le preguntó. Y Arroyo Salgado fue categórica: "Fue un año en que no sé como sobrevivimos, en todos los términos y alcances de la palabra. Fue el peor año de nuestras vidas. Nos arrasó un tsunami. Porque era muy violento todo, cada día una sorpresa nueva. Hasta el 30, 31 de diciembre, estuve muy mal. Fue un año dificilísimo para transitarlo, seguir trabajando bien en mi función, se mezclaba todo. Se confundían las cosas. Hubo una infinidad de campañas mediáticas tendientes a atacarnos. Como he dicho, me es muy difícil separar mi condición de madre de las hijas de Alberto de mi formación profesional".

"Lo que afirmo son las cosas de las que no tengo dudas. Primero, que fue un homicidio, porque si bien nunca dudé de que Alberto no pudo haberse suicidado, era mi convicción, y eso es algo subjetivo. Pero después lo tuve probado científicamente por nuestros peritos. Y otra cosa de la que no tengo dudas es que esto está vinculado a los servicios de inteligencia. Se habla de apellidos, se habla de la inteligencia del Ejército. Y yo no sé de quién puede provenir", consignó en diálogo con el matutino chileno.

Mencionó además la posibilidad de que la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner estuviera vinculada o no con la muerte del fiscal. "Lo que yo digo es que estaba íntimamente ligado a la denuncia que él hizo. Hasta dónde llega, yo no puedo afirmar ni puedo descartar. Muchos dicen "esto fue una orden de la entonces Presidenta, lo mandó a matar". Yo no lo sé, tampoco lo descarto. Yo soy juez y tengo que ser cuidadosa. Si no hay pruebas, no puedo entrar a responsabilizar a gente".

Para Arroyo Salgado hubo "un gran cambio" con la llegada de Mauricio Macri a la presidencia. "Nosotras nos sentimos mucho más tranquilas. Se terminó la campaña que, desde todo el aparato del Estado, se estaba haciendo a través de distintos funcionarios, de ensuciar, desprestigiar, atacar todo lo que se relacionaba con nosotras (...). Por otra parte, Macri tomó medidas concretas como la desclasificación de los archivos del Servicio de Inteligencia argentino, vinculados con el trabajo de Alberto Nisman. Macri creó una unidad especial, en el ámbito del Ministerio de Justicia, para que coadyuve al esclarecimiento de AMIA y de la muerte de Nisman. Y tuvo este gran gesto con mis hijas, que fue comprometerse a ayudar a que se pueda llegar a la verdad de lo que pasó con su papá."

Por último, recordó cómo fueron las horas en que se enteró de la muerte de su ex pareja. "Pasaban las horas y eso fue terrible. Yo llamaba a todo el mundo, llegó un momento en que no me atendían el teléfono. Yo les decía 'tiren la puerta abajo, a Alberto le pasó algo'. Iara le mandaba WhatsApp, mensajes, lo llamaba. Fue una gran angustia ese momento, gran angustia. Fue terrible. Cómo se puso Iara, se despertó Kala, todo fue terrible. Iara estaba pendiente, yo estaba hablando y ella, 'no, no puede ser, no puede ser'. Sinceramente, a esa altura, tanto Iara como yo pensábamos que había pasado lo peor. Porque era impensado que Alberto no se comunicara, que Alberto no estuviera apareciendo, por toda esa cantidad de horas que habían pasado".



Redacción de Perfil.com