POLITICA

Bonadio amenazó con renunciar si lo apartan de la investigación por el hotel de CFK

Tras un fuerte debate entre sus integrantes, la sala que debe decidir su futuro postergó la decisión hasta la semana próxima. Contactos con el Gobierno.

PERFIL COMPLETO

Foto:Cedoc Perfil

La Cámara de Casación, el máximo tribunal penal del país, decidirá en los próximos días si aparta o confirma al juez federal Claudio Bonadio al frente de la causa Hotesur, que investiga supuestas irregularidades en los negocios hoteleros de la familia presidencial. Fiel a su estilo, Bonadio amenazó con renunciar a su cargo si lo apartan del expediente.   

La sobrina de Cristina Fernández de Kirchner, Romina Mercado –una de las titulares de Hotesur–, recusó a Bonadio. Fracasó en la Cámara Federal y apeló ante la Casación. Lo que llamó la atención en los tribunales es que el máximo tribunal penal accediera a tratar el apartamiento de un juez, algo a lo que accede en escasas oportunidades. La fiscal de Casación Gabriela Baigún dictaminó a favor de la Presidenta. Sostuvo que Bonadio no puede garantizar la imparcialidad en el caso.

Ahora, la palabra final será de los miembros de la Sala I de la Casación, que compartieron una tensa audiencia ayer al mediodía. Luego de que Bonadio se encargara de hacer llegar su advertencia, los camaristas decidieron postergar la resolución para la próxima semana.  

En el primer piso de los tribunales federales, el juez Gustavo Hornos pidió tomar la decisión en el momento. Los medios, el Gobierno, la Justicia y la oposición están pendientes de estos tres jueces. La jueza Ana María Figueroa dijo que debe estudiar el expediente y pidió más días. “Yo entiendo que ésta es tu oportunidad, pero no hace falta leer el expediente. Yo, si querés, escribo mi voto en una hora y lo sacamos hoy”, le dijo Hornos a la magistrada. Luis Cabral terminó terciando a favor de Figueroa. La decisión de fondo promete ser tan tensa como la discusión sobre la fecha del fallo.    

La Sala I acumuló en las últimas semanas las tres causas más calientes para el Gobierno en el fuero federal: el memorándum con Irán, la denuncia de Nisman y Hotesur. Eso reforzó las sospechas sobre un posible acuerdo con el Ejecutivo, que fue desmentido por miembros de la sala a este medio.

Los camaristas están en la mira de algunos de sus colegas por el alto impacto que tendrán sus decisiones. Cabral está en una situación vulnerable: es juez subrogante en la Casación y el oficialismo tiene el poder de acelerar o pisar el concurso para nombrar a un nuevo juez que ocupe su lugar y lo desplace del máximo tribunal penal. Figueroa es una jueza con excelente llegada al Gobierno y aspira a llegar a la Corte Suprema. Gustavo Hornos, de buen diálogo con el presidente de la Corte Suprema, Ricardo Lorenzetti, mantuvo en las últimas semanas reuniones con el ministro de Justicia, Julio Alak, y con la titular del Consejo de la Magistratura, Gabriela Vázquez. En el despacho de Hornos aseguraron que en ninguno de esos encuentros se discutió sobre la causa Hotesur, que el encuentro con Alak fue junto al subsecretario de Asuntos Penitenciarios para discutir cómo frenar la sobrepoblación carcelaria; que no habla con Carlos Zannini y que se juntó con Vázquez por otras razones.

Tres allegados a Bonadio confirmaron a PERFIL que el juez asegura que renunciará, y aunque creen que es producto de su carácter intempestivo, coinciden en que quiere hacer una conferencia de prensa en la planta baja de los tribunales para anunciar su eventual renuncia si fallan en su contra. La causa Hotesur cambió por completo la imagen pública de Bonadio: de “juez de la servilleta” al primer magistrado que se le anima al punto débil de los Kirchner.



Emilia Delfino