POLITICA ENTRE ACUERDOS Y CHICANAS

Brindis de fin de año de Macri con jefes sindicales en Olivos

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Postal. El Presidente y varios de sus funcionarios, rodeados por la cúpula de la CGT y varios de los “gordos” del sindicalismo.
Postal. El Presidente y varios de sus funcionarios, rodeados por la cúpula de la CGT y varios de los “gordos” del sindicalismo. Foto:Telam
La CGT compartió ayer un brindis de fin de año con el presidente Mauricio Macri. El encuentro se desarrolló al mediodía en la residencia de Olivos. Hubo un intercambio informal en el que los sindicalistas valoraron la apertura al diálogo pero también advirtieron sobre la situación económica. Por su parte, el mandatario habló de los convenios colectivos y valoró el fin de las “antinomias”.

Hubo gaseosa, fiambre y empanadas de carne y humita. Tras el brindis, se formó una ronda en la que los tres secretarios generales hablaron en representación de los gremialistas. Antes, el estatal Andrés Rodríguez hizo una pequeña chicana, al recomendar que debería “reemplazarlos” –una alusión al pedido presidencial de “recambio”–. Macri aclaró que le preocupaban las ideas viejas, no la edad de los dirigentes.

Con algo de dificultad por su reciente operación, el Presidente expresó preocupación por el déficit fiscal, destacó que se habían superado las “antinomias extremas” y valoró los “esfuerzos”. También insistió sobre un punto que había generado algunas rispideces, la reforma de los convenios de trabajo. Invitó a pensar sobre el futuro del trabajo y, mirando a Roberto Fernández (UTA), dijo que en algún momento los colectivos serían manejados por computadoras.

Por parte de la CGT, el primero en hablar fue Héctor Daer, dirigente de Sanidad y diputado por el Frente Renovador. El gremialista planteó los encuentros y desencuentros que tuvieron en el año y dijo que los sindicalistas contribuyeron en un contexto de crisis para mantener la estabilidad. Opinió que el empresariado no había puesto el mismo empeño. Algo similar dijo el triunviro Carlos Acuña (Estaciones de Servicio), pero en un tono más sentimental. Dijo que para ellos “lo primero era la patria” y que estaban contentos en colaborar pero también advirtió que había que generar más puestos de trabajo. Acuña también integra las filas del massismo, el sector que había puesto en las cuerdas al Gobierno en el Congreso.

El más breve fue Juan Carlos Schmid, dirigente del transporte que impulsó una medida de fuerza el lunes pasado. Como sus colegas, el dirigente del transporte destacó que se atravesaba una situación económica difícil. Además, planteó que más allá de la reforma del impuesto a las ganancias, era necesario avanzar en una reforma fiscal más amplia. También participaron de la reunión José Luis Lingieri (Aysa), Gerardo Martínez (Uocra) y Antonio Caló (UOM), entre otros cegetistas. Por el gabinete estuvieron Marcos Peña, Mario Quintana, el ministro Jorge Triaca y el secretario Fernando de Andreis.