POLITICA EL AVANCE DEL OFICIALISMO SOBRE LA JUSTICIA

Cabral dilató su voto sobre el pacto con Irán pero el Gobierno se lo cargó igual

Por Emilia Delfino | El juez ya tenía decidido su resolución desde hacía meses, pero no quiso votar. La trastienda de una decisión trascendental. 

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Foto:Cedoc

Todo se combinó para que el fallo sobre la inconstitucionalidad del memorándum con Irán quedara trunco. El Gobierno dio el golpe final el jueves por la tarde, pero tuvo ayuda.

El juez Luis María Cabral, al igual que el resto de la Cámara de Casación, sabía que el camarista iba a ser desplazado de ese tribunal, tarde o temprano, por decisión del oficialismo. Su cargo era irregular porque su subrogancia se había extendido por casi cinco años. El juez ya tenía decidido su voto desde hacía meses y se encargó de hacérselo saber a sus colegas: iba a votar en contra de la voluntad del Gobierno. Así lo vienen sosteniendo tres fuentes del tribunal a PERFIL desde principios de 2015. ¿Por qué dilató su decisión? Manejo de tiempos políticos, pedidos del Gobierno y negociaciones por su continuidad  en el cargo, son las tres razones que analizan sus colegas.

Ayer, la presidenta de Casación, Ana María Figueroa, presentó a los nuevos conjueces que integrarán el máximo tribunal penal, nombrados por el oficialismo el jueves en el Consejo de la Magistratura.

Tuvieron su juramento exprés esa misma noche. El tribunal es central: debe convalidar o rechazar las decisiones de los jueces del país. Puede incluso dar vuelta una sentencia de juicio oral, como lo hizo Cabral en contra del ex presidente Carlos Menem por tráfico de armas.

Cabral dijo ayer que su “remoción es ilegal e inconstitucional” y que el kirchnerismo “lo que hace es manipular el funcionamiento de la Justicia”. Tiene razón en este último punto. Su remoción despertó la condena de la oposición y de las principales entidades empresariales, denuncias, amparos y marchas en su defensa. Pero sus colegas en Casación están convencidos de que dilató su voto, jugó con los tiempos políticos y terminó siendo funcional al “enemigo”.

La Sala AMIA, que integraban hasta el jueves Cabral, Figueroa y Juan Carlos Gemigniani debía decidir en cuestión de días si el memorándum de entendimiento con Irán es o no constitucional.

Cabral y Gemigniani tenían la mayoría para confirmar la inconstitucionalidad. Pero Cabral dilataba su voto desde septiembre. Ese mes, Gemigniani le pidió que fijara fecha para tratar la causa en una acalorada reunión. Cabral prefirió esperar sabiendo que el Gobierno podía desplazarlo. Y finalmente se lo cargó.

En lugar de Cabral asumió Claudio Vázquez. Es cercano al viceministro de Justicia, Julián Alvarez, según informó La Nación. Si vota en consonancia con Figueroa, quien consideraría que el memorándum es constitucional, el fallo sería a favor del Gobierno. Ayer, los jueces más enfrentados con el Gobierno no ocultaban su malestar con Cabral. El juez ahora espera que se lo restituya en el cargo por un amparo judicial que se presentó a su favor.

Los titulares de la AMIA y la DAIA pidieron ante el tribunal que Cabral siga siendo el juez de la causa. Lo mismo había pedido el fiscal Raúl Pleé. Los tres buscan que gane el fallo de inconstitucionalidad.  

El pedido de los dirigentes judíos es lógico. Si Cabral no participa de la resolución del caso se afectaría “la garantía del juez natural”, que figura en el reglamento. Pero la situación de Cabral no es comparable con la de otro subrogante porque su subrogancia era irregular y la designación de Vázquez es de acuerdo a la ley.

En la encrucijada están los dos jueces que ahora deben decidir el destino de la causa. A partir del lunes, Gemigniani deberá resolver los pedidos de la AMIA y la DAIA y la presentación de Pleé. Luego, él y Figueroa deberán decidir quién será el tercer voto en la causa: Cabral o Vázquez.
O tal vez no será ninguno de ellos. La composición de la Sala AMIA podría cambiar por completo.


Marcha y empresarios alertas

Un grupo de jueces y fiscales está organizando una marcha por la remoción del juez Luis Cabral de la Cámara de Casación, máximo tribunal penal. La movilización tiene fecha para el 14 de julio, a las 19, y el destino elegido es la Plaza de Mayo. “En paz, por la Constitución y el respeto a la Justicia”, es el eslogan que impusieron los organizadores de la marcha.

Mientras tanto, la Asociación Empresaria Argentina (AEA) advirtió ayer que el desplazamiento de Luis Cabral constituye un grave ataque a la independencia del Poder Judicial. La cámara empresarial destacó que el magistrado se encontraba tratando causas de trascendencia institucional y que se tenía que expedir sobre el acuerdo con Irán.



Emilia Delfino