POLITICA LA CAUSA POR SUPUESTO LAVADO DE DINERO

Caso Báez: aparece una nueva cuenta suiza

En el allanamiento a una financiera, se obtuvo documentación sobre una operación por $30,8 millones.

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Foto:Cedoc

Como un deja vú, la causa contra Lázaro Báez por supuesto lavado de dinero se topó nuevamente con una pista que lleva a una cuenta bancaria en Suiza.

La Justicia investiga una operación equivalente a $ 30,8 millones que realizaron Leonardo Fariña y un empresario mendocino a través de la financiera Maxinta SA por la venta de un campo y que podría conducir a Báez. Por esta maniobra, el fiscal Guillermo Marijuán pidió la indagatoria de Lázaro. Ayer, voceros de la financiera revelaron a PERFIL que los fondos investigados terminaron en una cuenta en el país helvético.  

Tras pedir la indagatoria del empresario kirchnerista, Marijuan solicitó al juez Sebastián Casanello que allane Maxinta SA, una de las más grandes del mercado. Tras el operativo del martes, el magistrado obtuvo las constancias de las transferencias del dinero investigado. El juzgado ya tiene en su poder copia del server de la financiera, una baulera con documentos e información digitalizada, confirmaron fuentes judiciales. Se peritará el server para rastrear información sobre todos los imputados, incluido Báez. Además, se secuestró un legajo del empresario Carlos Wagner, que, como Báez, es un pope de la obra pública K, y es investigado por una transacción millonaria con Helvetic Service Group, la financiera suiza que supuestamente blanqueó dinero negro de Lázaro.

En diciembre de 2010, mientras trabajaba para Báez, Fariña se presentó en una escribanía con US$ 5 millones en efectivo para comprar el campo El Carrizalejo, en Tupungato. Según el acta notarial, Fariña actuaba en representación de un tercero, de quien no quedó constancia oficial. Para la Justicia, podría tratarse del dueño de Austral Construcciones y es una ruta directa para comprometer a Lázaro en una maniobra de supuesto lavado, –distinta y más fácil de probar– que la denunciada por el programa Periodismo Para Todos. Fariña está procesado por la compra-venta de este inmueble, que adquirió en US$ 3,9 millones y luego vendió en una supuesta operación simulada en $ 1,8 millón. Tras acordar la compra, Fariña depositó el pago en una cuenta del banco Supervielle creada por el vendedor, Juan Carlos Schiappa de Azevedo. Los fondos que utilizó Fariña ingresaron al banco, pasaron por la financiera Maxinta y terminaron en el exterior.

Consultada por PERFIL, Maxinta definió la operación  como de rutina. Voceros de la firma dijeron que Schiappa de Azevedo es “un importante empresario mendocino” y que contrató a Maxinta porque “quería girar los dólares obtenidos a una cuenta a nombre suyo radicada en Suiza”. La financiera asegura que “cumplió con las normas cambiarias que el Banco Central establecía en aquel momento para convertir billetes dólares en dólares transferencia”. Se hizo un pago en diciembre y otro en enero.

Antecedentes. La financiera ya había quedado en la mira de la Justicia en 2009. El entonces fiscal anti-corrupción, Manuel Garrido, la investigó en un posible caso de coimas. Cheques librados por contratistas del Estado a empresas fantasmas se depositaban en cuentas y luego se endosaban una y otra vez a través de cinco financieras o cuevas. Una de ellas era Maxinta. La maniobra movió un total de $ 15 millones y para el entonces fiscal se habrían utilizado para pagar sobornos a funcionarios.

En la causa contra Báez también está imputado otro empresario de la obra pública en la era K: Carlos Wagner, dueño de Esuco. Cuando allanaron Maxinta el martes, la orden era llevarse toda la información sobre los imputados. Los investigadores se trajeron una carpeta sobre Wagner, uno de los clientes de esta financiera. El empresario dijo a PERFIL que opera con Maxinta desde hace años y que fue “una causalidad” que Fariña y él hayan operado con la misma firma. Además, afirmó que todas sus operaciones con esta financiera están declaradas ante la AFIP y constan en el expediente judicial.



Emilia Delfino