POLITICA

CFK se reunió con los obispos tras el documento de la "sociedad enferma"

Luego de las críticas del oficialismo a las denuncias de la Conferencia Episcopal, la Presidenta recibió a los obispos. 

Foto:Telam

La presidenta Cristina Fernández de Kirchner se reunió hoy con el titular de la Conferencia Episcopal Argentina, monseñor José María Arancedo, tras el crítico documento de la Iglesia acerca de que la Argentina está "enferma de violencia".

Fuentes oficiales indicaron a la agencia DyN que durante mas de una hora, en la residencia de Olivos, la Presidenta y la cúpula eclesiástica sólo hablaron del documento e "intercambiaron opiniones". "Fue el tema excluyente", remarcaron las fuentes, que describieron que el encuentro fue "en un clima cordial y distendido".

La mandataria recibió esta tarde en Olivos, bajo estricto silencio, a monseñor Arancedo, que estuvo acompañado por el secretario general de la CEA y obispo Auxiliar de Buenos Aires, Enrique Eguía Seguí y por el vicario General del Arzobispado de Buenos Aires, Joaquín SucunzaEn tanto junto a la Presidenta estuvo el secretario de Culto, Guillermo OliveriLa reunión habría sido concretada el martes pasado -cuatro días después de la difusión del documento- entre el obispo Eguía Seguí y el secretario Oliveri.

El viernes pasado, en el marco de la 107ma asamblea plenaria que se reunió en Pilar, la Iglesia difundió un crítico documento en el que advirtió que la Argentina está "enferma" de una "violencia cada vez más feroz y despiadada" y afirmó que los delitos "no sólo aumentaron en cantidad, sino también en agresividad".

El texto de la Conferencia Episcopal Argentina también destacó que la corrupción, tanto pública como privada, es "un verdadero cáncer social" y causante de "injusticia y muerte".

El rechazo del oficialismo quedó plasmado durante el fin de semana, cuando la propia presidenta,  aludió al documento eclesiástico y señaló que "cuando hablan de una Argentina violenta, quieren reeditar viejos enfrentamientos".

Ante los dichos de la Presidenta, el titular del Episcopado, José María Arancedo, fue enfáitico en retrucar que "nadie puede negar que hay violencia en la Argentina" y sentenció que "la Iglesia no es opositora ni oficialista".

Incluso, sobre los dichos de Fernández de Kirchner acerca de reeditar "viejos enfrentamientos" vividos por el país en el pasado, Arancedo sostuvo que "las comparaciones son difíciles". Luego, diariamente, funcionarios de gobierno polemizaron con distintos referentes eclesiásticos.

El obispo de Humahuaca, Pedro Olmedo, advirtió que "no ayuda a solucionar las cosas no reconocer los problemas" y aseguró que "no se puede tapar el sol con la mano", mientras que el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, aseguró que "el amor vence al odio".

En otro capítulo, el secretario de Seguridad, Sergio Berni, reconoció que existe una "violencia generalizada" en la sociedad, pero se distanció de lo sostenido por la Iglesia de que "Argentina está enferma de violencia", mientras que un obispo cercano al Papa Francisco, monseñor Jorge Lugones, advirtió que quienes niegan los problemas de la sociedad "miran para otro lado".


Redacción de Perfil.com