POLITICA

Condonar su deuda: el plan para domesticar a los gobernadores

La negociación para perdonar deudas no será global como hasta ahora, sino que será un acuerdo por provincia.

Foto:Cedoc

Los gobernadores que necesitan que el gobierno nacional continúe perdonando sus deudas deberán tener una buena relación con la Casa Rosada. Sucede que el nuevo esquema para conseguir una prórroga dejará de ser mediante una negociación global (de todas las provincias) y, en cambio, dependería de un acuerdo entre la Nación y cada una de las jurisdicciones.

Buenos Aires, Mendoza, Misiones, La Rioja, San Juan, Neuquén, Catamarca, La Pampa, y la propia Chaco, gobernada hasta hace dos semanas por el actual jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, son algunas de las provincias que buscarán refinanciar el pago de sus deudas.

En 2010, Cristina Kirchner lanzó el Programa Federal de Desendeudamiento por el cual se reprogramó la deuda de 16 provincias en forma conjunta por 75 mil millones de pesos. Tras un primer período de gracia hasta fines de 2011, la financianción fue extendida hasta fines de este año.

Pero el programa no se extenderá el próximo año. El Gobierno planifica continuar con el refinanciamiento que comenzó a modo de rescate de las provincias ante la amenaza de emisión de cuasimonedas, aunque cambiará el modo. La negociación de las deudas será, en una primera instancia, entre Capitanich y cada uno de los gobernadores. El primero en plantearle el tema al jefe de Gabinete fue el mandatario de Misiones, Maurice Closs, a quien Capitanich una semana atrás le aseguró que tendría definiciones sobre el nuevo esquema para su provincia antes de fin de año.

Antes de los elecciones del 27 de octubre, Capitanich había anunciado que debía sentarse con la Presidenta para conseguir una nueva extensión de la deuda. Chaco –ahora comandada por Juan Carlos Bacileff Ivanoff– debe a la Nación $ 3.981 millones (entre 2012 y 2013, esta provincia dejó de pagar cerca de $ 820 millones).

El gobernador bonaerense, Daniel Scioli, sabe que esta renegociación será una de las primeras pruebas que dará el kirchnerismo sobre cómo será la relación durante los próximos dos años. El mandatario, que sueña con suceder a Cristina, consiguió postergar pagos por más de $ 6.000 millones entre 2012 y 2013. Sin embargo, no correría la misma suerte en 2014, ya que sería un nuevo sistema que encontraría la Casa Rosada para mantenerlo lejos de su aspiración presidencial.

Durante el año pasado, el kirchnerismo ya había mantenido cautiva a la administración bonaerense ante el no envío de fondos para pagar sueldos y aguinaldos. Sin embargo, el gobierno nacional debió destrabar la ayuda luego de que las encuestas marcaran que la pelea favorecía al propio Scioli.



Rosario Ayerdi