POLITICA

Corrupción en Brasil | El panorama político de las investigaciones que ensucian a Lula y Dilma

El juez Moro investiga el enriquecimiento ilícito del expresidente y si el dinero desviado del Petrolao fue utilizado para financiar la campaña electoral de la actual mandataria.

Foto:Afp

El panorama en Brasil es cada vez más oscuro para los gobernantes: mientras la Cámara de diputados retoma los trámites para el enjuiciamiento de la presidente Dilma Rouseff, el exmandatario y referente del Partido de los trabajadores Luiz Inácio Lula da Silva jura en el Palacio de Planato para ser el nuevo Jefe de Gabinete. Paralelamente, el juez federal Sergio Moro difundió una conversación entre ambos funcionarios donde parecería haber un acuerdo en el nombramiento para evitar el arresto de Lula.

Con este contexto Moro pretende probar que el ex Jefe de Estado tuvo enriquecimiento ilícito vinculado al magafraude del Petrolao y que estos operativos se destinaron a la campaña electoral de Rousseff.

El secretario ejecutivo del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO), Pablo Gentili, -argentino que radica en Brasil-   planteó en diálogo con Radio Continental que "el escenario es incierto. Se están precipitando los hechos de tal forma que resulta difícil predecir qué pasará en Brasil en las últimas 48 horas".

Además, indicó que el gesto del juez Moro fue "premeditado o desesperado" y agregó que "es sorprendente que la policía escuche conversaciones entre el expresidente y la actual presidente". "Esto muestra el grado de avance de las investigaciones y la ilegalidad de estas escuchas, que descontextualizadas, pueden prestar a confusión Lula". 

Por otro lado, contextualizó la posición actual del referente del PT: "Lula está bajo el ataque de procuradores que hacen fila para amenazarlo con procesamientos. La fiscalía de Brasil tiene mucha autonomía", precisó.

En cuanto a las investigaciones del juez federal Moro, Gentili dijo que "la hipótesis de Moro es que toda la red de corrupción fue armada para beneficiar la campaña de Dilma, esto es lo que no se pudo demostrar hasta ahora".

Sin embargo, agregó que "hay una corrupción estructural instalada en las instituciones públicas y privadas que ha dominado la política brasileña desde la dictadura militar. Ya en la presidencia de Fernando Henrique Cardozo habían sido nombrados los gerentes de Petrobras y las constructoras que hoy están presos", aseguró.

Por último, explicó la ley del arrepentido como la base de los avances: "Cuando condenás a alguien por corrupción 20 años y le decís que si delata sale libre, es una invitación a que digan algo. Hay condenados de Petrobras por 60 años que hoy están libres y con su dinero en paraísos fiscales por haber dado nombres. Salen, libres, millonarios y como héroes públicos", concluyó.


 



Redacción de Perfil.com