POLITICA LA GESTION EN PLANIFICACION


Crece el escándalo de la UTN y el desvío de fondos millonarios

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Durante años, y a través de convenios sin control, el ex Ministerio de Planificación, a cargo de Julio De Vido, desvió miles de millones de pesos a través de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN). Cada vez que la empresa estatal Yacimientos Carboníferos Río Turbio (YCRT) debía realizar obras y compras, se instrumentaba un acuerdo con la UTN y su fundación para evitar los procesos de licitaciones y supervisión del Estado. Así lo reveló PERFIL el domingo, pero la historia no termina ahí. Este medio accedió a información que probaría que el sistema no sólo se utilizó en la UTN Santa Cruz sino también en otras sedes regionales de la universidad, que incluso facturaron fondos superiores por supuestas obras y compras de materiales y maquinarias para un proyecto que se realizaba a 2.700 kilómetros de distancia.
Las UTN de La Plata, Avellaneda y San Nicolás –las tres en la provincia de Buenos Aires– habrían firmado decenas de contratos millonarios con empresas en nombre de YCRT, revelaron fuentes de la universidad, empresas y fuentes oficiales a PERFIL. Mientras que la Regional UTN Santa Cruz facturó contratos por $ 1.300 millones, sólo la UTN La Plata habría recibido $ 4.500 millones para operar en nombre de la empresa estatal de Río Turbio, encargada de la explotación de la mina subterránea de carbón. La Sindicatura General de la Nación (Sigen) –antes controlada por la esposa de De Vido– comenzó a investigar los contratos con la UTN La Plata. Pero las fuentes sostienen que Avellaneda y San Nicolás habrían participado también del desvío millonario de fondos del Estado.
Los contratos entre YCRT y la UTN eran controlados por el Ministerio de Planificación y tenían el beneplácito del rector Héctor Brotto, aliado clave del kirchnerismo en los últimos años, informaron fuentes oficiales. Los firmaba el ex interventor de YCRT, Anastasio Pérez Osuna, para “asistencia técnica” o “capacitación de personal”. Pero en realidad eran para pagar a los proveedores y contratar empresas sin control y de manera directa.
La UTN y su fundación se llevaban su parte de la tajada: se quedaban con el 21% de los contratos que manejaban, según la denuncia que presentaron los ex gerentes de YCRT Miguel Larregina y Martha Pérez. Por ahí podrían haber pasado sobreprecios y sobornos que ahora deberá investigar la Justicia. Uno de los casos es el del Tren Turístico de YCRT. Costó $ 400 millones y sólo inauguraron una estación.

Cecilia Devanna/ Emilia Delfino