POLITICA ENCUESTA EXCLUSIVA

Cristina pierde contra Mauricio Macri y Sergio Massa en un ballottage

Máximo Kirchner lanzó la idea, aunque la Constitución lo prohíbe. Sólo le ganaría en una eventual segunda vuelta a Daniel Scioli.

Foto:DYN

“¿Por qué no compiten con Cristina, le ganan y sanseacabó?”. Máximo Kirchner, en su presentación estelar de la semana pasada, volvió a poner en el tapete político la hipótesis de la Presidenta compitiendo electoralmente el año próximo. Sin embargo, un estudio reciente indica que perdería en un eventual ballottage tanto con Sergio Massa como con Mauricio Macri, y sólo le ganaría a Daniel Scioli, aunque casi empardando con los votos en blanco.

El análisis surge de una encuesta de alcance nacional que realizó esta semana Federico González y Cecilia Valladares Consultores. El primer escenario, frente al jefe de Gobierno porteño, es el más parejo de todos y donde Cristina Kirchner alcanza la mayor cantidad de votos. Pierde por 38,9% contra 36,5%. Un 19% de los entrevistados sostiene que votaría en blanco, lo que en un caso de ballottage favorece al que consigue más votos.

Según publicó PERFIL en su edición de ayer, desde el cristinismo y La Cámpora se busca beneficiar las posibilidades de Macri en desmedro de Scioli y Massa, para que de esa manera Cristina pueda ocupar un rol como líder de la oposición y así aspirar a regresar tras un período. En el imaginario kirchnerista, un triunfo de Macri facilitaría el regreso en 2019.

Los resultados de la encuesta muestran, sin embargo, un debilitamiento del poder electoral de Cristina Kirchner.

Más complicado estaría el escenario en un eventual enfrentamiento contra Massa, que logra aglutinar más votos opositores que Macri, pero también le resta unos puntos a Cristina. El resultado sería 45,1% a 34,9% (con un 13,8% de votos en blanco). Es el escenario más temido por el kirchnerismo, ya que especulan con que el líder del Frente Renovador lograría, una vez llegado a la Presidencia, realinear a gran parte del peronismo que hoy sigue siendo oficialista.

De esa manera, el cristinismo quedaría reducido a un espacio marginal dentro del PJ. Desde que en 2013 decidió romper con el Gobierno y postularse como diputado, el ex jefe de Gabinete de Cristina logró posicionarse como uno de los referentes de la oposición. Sin embargo, minutos después de ganarle al Frente para la Victoria empezaron las especulaciones con que gran parte del peronismo pasaría a formar parte de su redil. Eso finalmente no ocurrió, pero no son pocos los que creen que de triunfar dejaría de ser considerado como un enemigo por muchos.

De hecho, Martín Insaurralde, que fue su principal contendiente en las elecciones de 2013, viene coqueteando desde hace meses con sumarse a sus filas. Distinta suerte correría la Presidenta si se enfrenta a quien hoy es el principal candidato que tiene el Frente para la Victoria: Scioli. Un 32,7% asegura que votaría a Cristina, contra un 28,8% que privilegiaría la “continuidad con cambio” que expresa el gobernador bonaerense. El dato llamativo es que el 30,1% dice que ante esas opciones decidiría votar en blanco. El interrogante es si Scioli, todavía muy identificado con el kirchnerismo, lograría captar más votos si asume un rol más opositor.

El sondeo también indagó sobre si los encuestados estaban de acuerdo con la posibilidad de habilitar a la Presidenta a pelear por la re-re-elección. El resultado es contundente: 67,5% rechaza la idea contra sólo un 27,8% que la aceptaría.

El escenario hoy es meramente hipotético. Para ser candidata a la Presidencia de nuevo Cristina necesitaría reformar la Constitución. Para eso hace falta que dos tercios de los miembros del Congreso promuevan la reforma, algo que hoy se avizora como irreal. En caso de superar ese escollo, se debería realizar la elección de constituyentes, encargados de reformar la Constitución. Y en esa instancia debería conseguir la mitad más uno de los votos , entre propios y aliados, para garantizarse que se aprueben sus cambios. Viendo que un 67% rechaza la re-re, esa posibilidad también aparece lejana. Con este marco, por el momento, el “sanseacabó” deberá seguir esperando.

Alto conocimiento, baja imagen
A pesar de ser un político que recién hace una semana hizo su debut como orador en un acto público, Máximo Kirchner tiene un nivel de conocimiento más alto que la mayoría de la dirigencia. Sin embargo, más de la mitad de esa imagen es negativa.
Según el estudio de González y Valladares Consultores, el 51,1% de los entrevistados tiene una consideración negativa del hijo presidencial (para un 7,5% es “mala” y para el 43,6%, “muy mala”). Por el contrario, el 32,8% tiene una imagen positiva, que se divide entre 20,9% “muy buena” y 11,9% “buena”. El 11,7% dice no conocerlo y el 4,4% no tiene una opinión formada.
Su imagen podrá no ser buena, pero sin lugar a dudas Máximo Kirchner logró no pasar desapercibido. Un 63,1% confesó estar al tanto del discurso que el líder de La Cámpora había dado el sábado último en el acto en el estadio de Argentinos Juniors. Sus dichos, sin embargo, no fueron aceptados: dos tercios se mostraron en desacuerdo con su propuesta de que Cristina pudiera competir en las presidenciales.



Gabriel Ziblat